NUMERO | NOMBRE | TITULO | NOTA |
---|---|---|---|
1601 | VARIOS | HISTORIA DE LA LITERATURA T1 | |
1602 | VARIOS | HISTORIA DE LA LITERATURA T2 | |
1603 | VARIOS | HISTORIA DE LA LITERATURA T3 | |
1604 | VARIOS | HISTORIA DE LA LITERATURA T4 | |
1605 | VARIOS | HISTORIA DE LA LITERATURA T5 GU�A DE LECTURA | |
1606 | SIM� ISABEL CLARA | PLAER DE DONA | |
1607 | MONTESQUIEU | DE LA CORRUPCI� | |
1608 | OLIVER M� ANTONIA | COORDENADES ESPAI-TEMPS | |
1609 | MOLI�RE | EL MALALT IMAGINARI | |
1610 | LULL | LLIBRE D'AMIC I AMAT | |
1611 | DAUDET | TARTAR DE TARASC� | |
1612 | BAER FRANK | EL PUENTE DE ALC NTARA (1� PARTE) | |
1613 | MACHADO ANTONIO | ANTOLOG�A PO TICA | |
1614 | MONTERROSO | EL ECLIPSE Y OTROS CUENTOS | |
1615 | KAFKA FRANZ | EN LA COLONIA PENITENCIARIA | |
1616 | REY HAZAS Y.. | CERVANTES. VIDA Y LITERATURA | |
1617 | PERUCHO | LAS SOMBRAS DEL MUNDO | |
1618 | DAR O RUBEN | VER�NICA Y OTROS CUENTOS FANT STICOS | |
1619 | STEVENSON R. L. | EL DIABLO DE LA BOTELLA | |
1620 | FREUD | LOS SUE�OS | |
1621 | GONZ�LEZ CASANOVA J.A. | TEOR�A DEL ESTADO Y DERECHO CONSTITUCIONAL | GONZ�LEZ CASANOVA J.A. TEOR�A DEL ESTADO Y DERECHO CONSTITUCIONAL POL�TICA VICENS UNIVERSIDAD 1984 �NDICE PARTE I. LA POL�TICA Y EL ESTADO. I. UNA TEOR�A DE LA POL�TICA. 3 1. Las diversas acepciones del t�rmino �pol�tica�. 3 2. �Policy�, �politics� y �polity�. 5 3. La comunidad suprema e ideal. 6 4. La dimensi�n humana de la pol�tica. 8 5. Pol�tica, fuerza e ideolog�a. 11 6. Pol�tica, sociedad y Estado. 13 II: UNA TEOR�A DEL PODER. 17 1. El Poder como relaci�n entre poderes. 18 2. Poder de coerci�n y poder de consenso. 21 3. Ambig�edad del poder consensual y de la creencia. 23 4. Lo que aporta el concepto de autoridad a la resoluci�n de la ambig�edad de los poderes. 24 5. Poderes de dominaci�n y poderes de liberaci�n. 26 6. Poder de dominaci�n e ideolog�a. 28 A). Caracteres de la ideolog�a. 29 B). Nacimiento, conservaci�n y p�rdida del poder hegem�nico. 34 a). Los caracteres del poder hegem�nico. 34 b). El surgimiento de un poder hegem�nico. 36 c). Conservaci�n y p�rdida del poder hegem�nico. 38 III. UNA TEOR�A DEL DERECHO. 45 1. Pol�tica, Justicia y Derecho. 45 2. Las normas jur�dicas dentro de un sistema de normas. 47 A). Normas morales y religiosas. 47 B). Las normas jur�dicas. 49 a) Su finalidad. 49 b). Su forma. 50 1). La peculiar sanci�n de la normas jur�dica. 51 2). la positividad de la norma jur�dica. 52 3). Derecho positivo y justicia. 52 - Las diversas ideas de justicia. 52 - Integraci�n de las diversas ideas de justicia en el Derecho positivo. 53 - Clases de normas jur�dicas positivas. 54 C). La eficacia de las normas jur�dicas. 56 D). la justificaci�n de las normas jur�dicas. 57 E). Funci�n, origen y derogaci�n de las normas jur�dicas desde el enfoque sociol�gico. 59 a). Derecho y poder hegem�nico. 59 b). Derecho, poder de dominaci�n y poder dirigente. 61 3. El Derecho es la ra�z misma del poder supremo de la comunidad pol�tica. 63 A). Origen popular y pol�tico del Derecho. 63 B). Derecho p�blico y Derecho privado. 64 IV. UNA TEOR�A DEL ESTADO. 67 1. Los m�todos de aproximaci�n al Estado. 67 2. Un enfoque unitario del Estado y el valor de las palabras. 68 3. El Estado: la palabra y la cosa. 69 A). Del Status al Estato. 69 B). Del stato al Estado: la Rep�blica. 70 4. La Naci�n: la palabra y la cosa. 72 5. El Estado como forma de organizaci�n pol�tica de la sociedad moderna. 74 A). Organizaci�n pol�tica y Estado. 74 a). Del Imperio Romano a las Monarqu�as nacionales. 76 1). La poliarqu�a medieval. 77 2). La privatizaci�n del Derecho. 77 3). La lucha por el poder hegem�nico. 79 4). El tr�nsito de la poliarqu�a a los stati. 80 b). El primer proceso te�rico de construcci�n de la idea de Estado. 82 1). Tom�s de Aquino y el origen de la ciencia pol�tica moderna. 83 2). N. Maquiavelo y el Estado nacional. 85 3). J. Bodin y la idea de soberan�a. 87 4). T. Hobbes y el Estado como artificio. 94 c). De las monarqu�as nacionales al Estado liberal. 96 1). Los l�mites del absolutismo mon�rquico. 97 2). El modelo medieval y la monarqu�a limitada. 99 - El liberalismo estamental. 100 - Los derechos y libertades individuales. 102 3). La tensi�n Estado-Sociedad. 103 d). La construcci�n te�rica del Estado liberal. 105 1). La conciliaci�n entre la libertad y el Estado. 105 - J. Loke y el poder como consentimiento. 105 - Montesquieu y el equilibrio de poderes. 108 - Kant y el Estado de Derecho. 112 2). La Naci�n como intento de conciliar el Estado y la Sociedad. 115 - E. Siey�s y la soberan�a nacional. 116 - J.G.W. Fichte y el esp�ritu nacional. 121 - G.F.W. Hegel y la naci�n dividida. 125 e). Del Estado liberal al Estado socialista. 131 1). El mito de la Revoluci�n francesa. 132 2). El mito de la revoluci�n democr�tica de 1848. 134 3). La Commune de 1871: el fin de la utop�a. 135 f). Socialismo y democracia: las teor�as del final del Estado. 137 1). El contra-modelo de la sociedad capitalista. 138 2). El contra-modelo del Estado liberal. 140 - Rousseau y la soberan�a popular. 142 - La teorizaci�n marxista y el Estado transitorio. 150 1). Singularidad del marxismo como ideolog�a. 151 2). Explicaci�n y justificaci�n del Estado. 152 3). El Estado de transici�n al socialismo. 155 4). La transici�n del socialismo al comunismo. 157 5). El partido pol�tico de la clase revolucionaria. 159 6). De las revoluciones nacionales a la revoluci�n mundial. 162 7). La aportaci�n marxista a la construcci�n te�rico-pr�ctica del Estado contempor�neo. 164 3). La democratizaci�n de los Estados capitalistas, los fascismos y la construcci�n del primer Estado socialista. 165 g). El estado actual del Estado. 169 1). Las tendencias del mundo contempor�neo. 169 2). C�mo afecta la situaci�n del mundo a la organizaci�n pol�tica del Estado liberal. 171 - Situaci�n actual de las instituciones del Estado liberal. 172 - Situaci�n actual de los ciudadanos del Estado liberal. 175 3). El Estado socialista: una extinci�n aplazada. 176 - El stalinismo y la construcci�n del Estado. 176 - La desestalinizaci�n y la liberaci�n del Estado. 177 - Las diversas v�as hacia la democracia socialista. 178 4). La aparici�n de nuevos Estados; subdesarrollo y Pol�tica. 179 5). El gran dilema de nuestro tiempo: socialismo o barbarie. 182 - La lucha por la hegemon�a. 182 - El capitalismo contra el Estado liberal. 184 - La lucha por la democracia, una transformaci�n del Estado liberal. 186 - La lucha por la democracia, una transformaci�n del Estado socialista. 188 - La lucha por el socialismo, una transformaci�n de la barbarie internacional. 189 PARTE II. EL DERECHO CONSTITUCIONAL DEL ESTADO. I. UNA TEOR�A DE LA CONSTITUCI�N. 193 A). La Constituci�n: la palabra y la cosa. 194 a). El concepto de ley fundamental. 195 b). Una tipolog�a de las constituciones. 196 1). Los diversos movimientos de constitucionalizaci�n. 197 - Los grandes modelos funcionales del Estado contempor�neo. 197 1). La originalidad de la constituci�n brit�nica. 198 2). El car�cter fundacional de la Constituci�n Americana. 198 3). La Constituci�n francesa de 1791 y su influjo en las Monarqu�as europeas del s. XIX. 199 - La �poca de las Cartas otorgadas. 201 - Las primeras constituciones democr�ticas. 202 - Los movimientos constitucionalizadores de las dos posguerras del s. XX. 203 1). El movimiento de 1918-1938. 203 2). El movimiento de 1946-1978. 204 - Los movimientos constitucionalizadores del socialismo y de los pa�ses excoloniales. 204 1). El constitucionalismo socialista. 205 * La Uni�n Sovi�tica. 205 * Constituciones europeas de influencia sovi�tica. 205 * Constituciones europeas del socialismo nacional. 205 * Constituciones del socialismo extra-europeo. 206 2). Las clasificaciones tradicionales de las constituciones. 207 B). La vida de las constituciones. 209 a). El origen del poder constituyente. 210 b). Los procesos constituyentes. 1). �Cu�ndo se promulga una Constituci�n?. 212 2). �C�mo se establece una Constituci�n?. 213 3). El contenido de las constituciones. 216 4). La reforma de las constituciones. 218 c). El contenido de las constituciones. 216 d). La reforma de las constituciones. 218 1). �Qui�n puede reformar la Constituci�n?. 220 2). �Cu�les son los procedimientos de reforma?. 220 3). Los l�mites de la reforma constitucional. 221 e). La eficacia de las constituciones. 222 1). Suspensi�n, violaci�n e inaplicaci�n de las constituciones. 224 2). Las mutaciones, las costumbres y la eficacia constitucional. 225 f). La defensa jur�dica de la Constituci�n. 226 C). La Constituci�n y el ordenamiento jur�dico. 228 a). Ordenaci�n jur�dica, divisi�n de poderes y jerarqu�a normativa. 230 b). El Derecho Constitucional dentro del orden jur�dico del Estado. 230 c). El Derecho Constitucional legal. 231 1). Las leyes constitucionales. 232 2). El Derecho Constitucional legal y los Tratados internacionales. 233 d). La Constituci�n y la legislaci�n ordinaria. 234 1). La primac�a de la ley sobre el poder reglamentario del Ejecutivo. 235 2). Las leyes reglamentarias de las c�maras legislativas. 236 D). Constituci�n y Estado de Derecho. 237 II. LAS INSTITUCIONES POL�TICAS DEL SISTEMA CONSTITUCIONAL. 241 A). La Constituci�n como sistema y el sistema constitucional. 241 B). Las instituciones heredadas del constitucionalismo liberal. 243 a). Los Derechos del Hombre y del Ciudadano. 244 1). Las Declaraciones de Derechos y la filosof�a constitucional. 244 2). Las libertades-resistencia y las libertades-oposici�n. 246 3). El valor jur�dico de las declaraciones de derechos. 247 b). La jefatura del Estado. 247 1). El Rey de las monarqu�as parlamentarias. 248 - Las competencias del Rey. 249 - Funci�n y responsabilidad pol�ticas del Rey. 250 2). El Presidente de las Rep�blicas demoliberales. 251 - El Presidente de las Rep�blicas parlamentarias. 252 - El Presidente de las Rep�blicas presidencialistas. 253 3). La Jefatura del Estado colegiada. 255 - El sistema directorial suizo. 256 - La Jefatura colegiada del Estado socialista. 256 c). El Parlamento. 257 1). El n�mero de c�maras parlamentarias. 258 - Las causas del bicameralismo. 258 - Las competencias de las segundas c�maras. 261 2). La organizaci�n y el funcionamiento de las C�maras. 261 - La autonom�a reglamentaria. 261 - La vida de las C�maras parlamentarias. 262 1). La legislatura. 262 2). Las sesiones parlamentarias. 263 3). Convocatoria y apertura de las C�maras. 263 4). Suspensi�n de las sesiones. 264 5). Pr�rroga de la legislatura. 264 6). Disoluci�n del Parlamento. 265 - Agentes. - Supuestos. - Requisitos. - El estatuto de los parlamentarios. 267 - La organizaci�n de las C�maras. 268 1). La Mesa. 268 2). La Junta de portavoces de los Grupos Parlamentarios. 269 3). Las Comisiones. 269 4). El Pleno. 269 - Principios fundamentales del funcionamiento de las C�maras. 270 3). Las funciones de las C�maras parlamentarias y sus procedimientos. 271 - Elaboraci�n y aprobaci�n de las leyes. 271 1). Fase de iniciativa legislativa. 271 2). Fase de deliberaci�n en Comisi�n. 271 3). Fase de deliberaci�n en el Pleno. 272 4). Fase aprobaci�n. 272 5). Fase de promulgaci�n y publicaci�n. 272 - Control de la actividad del Gobierno. 273 1). Los principales controles parlamentarios. 275 - La designaci�n del Jefe de Gobierno. - La cuesti�n de confianza. 2). Los restantes controles parlamentarios. 276 - La exigencia de informaci�n. - Las preguntas. - El control de las medidas excepcionales. - Otras funciones de las C�maras. 276 d). El Gobierno. 277 1). Las diversas acepciones de la palabra �Gobierno�. 277 2). El origen hist�rico del Gobierno. 278 3). La composici�n de los gobiernos. 279 4). El Jefe del Gobierno. 280 5). La designaci�n y formaci�n del Gobierno. 283 6). Las funciones del Gobierno. 286 7). La organizaci�n del Gobierno. 288 9). La responsabilidad del Gobierno. 289 - La responsabilidad pol�tica y la instituci�n del refrendo. 290 - La responsabilidad pol�tica y la solidaridad gubernamental. 290 10). El cese del Gobierno. 291 e). El poder judicial. 292 1). Los principios que rigen la funci�n jurisdiccional. 293 2). El derecho a la jurisdicci�n. 296 f). El Estado como uni�n de instituciones. 296 1). El Estado, persona jur�dica. 297 2). El Estado, principio unitivo de la Pol�tica. 298 3). El movimiento federalizador. 299 4). El principio de unidad del Estado y el Estado Federal. 300 - El distinto proceso hist�rico de formaci�n del Estado unitario y del Estado federal. 301 1). Formaci�n y descomposici�n de los Estados unitarios. 301 2). Formaci�n y culminaci�n de los Estados federales. 302 - Confederaci�n y federaci�n. 302 - Instituciones y distribuci�n de poderes en el Estado federal. 303 C). Las instituciones aportadas al constitucionalismo liberal por la acci�n democr�tica. 306 a). El derecho fundamental a la participaci�n pol�tica. 307 b). Los derechos de participaci�n. 308 1). Las libertades p�blicas. 308 2). Los derechos econ�micos, sociales y culturales. 309 c). Las instituciones democratizadoras que perfeccionan el Parlamento y la funci�n legislativa. 310 1). El electorado. 310 - El sufragio universal. 311 1). La desigualdad de las circunscripciones. 311 2). Los mecanismos de asignaci�n de esca�os. 312 - Diferencia entre el sistema mayoritario y el proporcional. 313 - Las correcciones al sistema proporcional. 314 - La combinaci�n de sistemas electorales. 316 - El requisito de un porcentaje m�nimo de votos. 316 2). La participaci�n directa del Electorado en el proceso legislativo. 316 - El refer�ndum legislativo. 317 - La iniciativa legislativa popular. 318 3). Los Partidos Pol�ticos. 318 - Una teor�a del partido pol�tico. 319 - Una clasificaci�n de los partidos pol�ticos. 320 - Los partidos pol�ticos y su funci�n auxiliar del Estado. 321 - Los diversos sistemas de partidos. 322 1). Sistema de bipartidismo puro. 322 2). Sistema de bipartidismo imperfecto. 322 3). Sistema de multipartidismo con un partido dominante. 323 4). Sistema de multipartidismo puro. 323 - Sistema de partidos e instituciones representativas. 323 1). Sistema de partidos y sistemas electorales. 324 2). Sistema de partidos y sistemas de gobierno. 324 - La constitucionalizaci�n de los partidos pol�ticos y su progresivo control por las normas jur�dicas. 325 1). Las etapas en la constitucionalizaci�n de los partidos pol�ticos. 326 2). El control jur�dico de los partidos pol�ticos. 326 d). Las instituciones democratizadoras de la Jefatura del Estado. 327 1). La elecci�n del Jefe del Estado. 328 2). El refer�ndum y la Jefatura del Estado. 329 3). El control democr�tico del Jefe del Estado. 330 e). Las instituciones democratizadoras que controlan la acci�n del Gobierno y la administraci�n. 331 1). Los servicios p�blicos aut�nomos de informaci�n y de comunicaci�n social. 331 2). Los organismos consultivos especializados. 332 3). El Defensor del Pueblo. 332 f). Las instituciones democratizadoras de la administraci�n de justicia. 333 g). Las instituciones territoriales que democratizan el Estado unitario. 333 1). Las experiencias hist�ricas de autogobierno territorial. 334 2). Una teor�a de la Comunidad Aut�noma. 335 3). La distinci�n entre el Estado federado y la Comunidad Aut�noma. 336 4). La distinci�n entre la descentralizaci�n administrativa y la autonom�a pol�tica o autogobierno. 338 5). Las instituciones de las Comunidades Aut�nomas. 338 6). Los Estatutos, ley fundamental de las Comunidades Aut�nomas. 340 7). El contenido de los Estatutos. 340 8). Las garant�as constitucionales de las Comunidades Aut�nomas. 340 III. LOS SISTEMAS POL�TICOS Y LOS REG�MENES CONSTITUCIONALES. 343 A). Las nociones de �sistema� y �r�gimen�. 343 a). La relaci�n dial�ctica entre sistema constitucional y r�gimen pol�tico. 343 1). La distinci�n Estado-r�gimen. 344 2). la dial�ctica r�gimen-Estado. 344 3). R�gimen pol�tico y sistema de gobierno. 344 b). Los sistemas pol�ticos y los reg�menes constitucionales. 345 1). Los tres sistemas pol�ticos contempor�neos. 345 2). Los reg�menes constitucionales. 346 - Las clasificaciones de los reg�menes pol�ticos. 346 - El an�lisis sint�tico de los subsistemas de gobierno. 348 B). Los subsistemas de gobierno. 348 a). Una modesta proposici�n sistematizada. 349 b). An�lisis de los subsistemas de Gobierno en el sistema pol�tico del capitalismo avanzado. 350 1). El subsistema presidencial. 350 2). El subsistema parlamentario. 353 - El subsistema de gabinete. 353 - El subsistema parlamentario racionalizado. 357 1). La �democracia de Canciller� de la Rep�blica Federal Alemana. 358 2). La �monarqu�a electiva� de la V Rep�blica Francesa. 359 3). la �democracia inm�vil� de la Rep�blica italiana. 362 3). El subsistema directorial. 363 c). An�lisis de los subsistemas de gobierno en el sistema pol�tico del socialismo. 365 1). El subsistema de asamblea con partido �nico. 367 - El r�gimen constitucional de la URSS: un monolitismo en v�as de liberalizaci�n. 368 - El r�gimen constitucional de la Rep�blica Popular China: un monolitismo para la revoluci�n permanente. 371 - El r�gimen constitucional de la Rep�blica Socialista Federal de Yugoslavia: un monolitismo autogobernado. 373 2). El subsistema de asamblea con partido dominante. 377 d) An�lisis de los subsistemas de Gobierno en el sistema pol�tico neocolonial. 380 1). Los parlamentarismos importados. 382 2). Los presidencialismos adulterados. 383 - Presidencialismos de partido dominante. 384 - Presidencialismos de partido �nico. 384 - Presidencialismos democr�ticos. 384 IV. LAS INSTITUCIONES POL�TICAS INTER-ESTATALES Y SUPRA-ESTATALES. 387 PARTE III. EL DERECHO CONSTITUCIONAL DEL ESTADO ESPA�OL. I. EL PROCESO DE CONSTITUCI�N DEL ESTADO ESPA�OL. 395 A). De la Monarqu�a Imperial al Estado Civil. 397 B). El Estado Liberal y el mito de la Constituci�n. 399 C). La lucha por un Estado democr�tico. 400 a). La �gloriosa revoluci�n� y la monarqu�a democr�tica. 401 b). La �ruptura reformista� de 1931 y la II Rep�blica. 402 c). Las �utop�as� de 1936 y la guerra civil. 403 II. LA TRADICI�N CONSTITUCIONAL DEL ESTADO ESPA�OL. 405 - La hegemon�a aristocr�tica. - La tradici�n moderada y la progresista. A). Las f�rmulas tradicionales del ejercicio del poder pol�tico en Espa�a. 407 B). La idea de constituci�n en el Derecho espa�ol tradicional. 409 C). La idea de soberan�a, clave del constitucionalismo espa�ol. 411 D). Los procesos constituyentes y las instituciones constitucionales. 413 a). El tr�nsito del Antiguo R�gimen al Estado liberal (1808-1836). 413 - 1808-1814: el primer constitucionalismo. - 1814-1836: la primera restauraci�n autoritaria. 414 b). La consolidaci�n del Estado liberal (1837-1856). 416 c). La primera crisis del Estado liberal y el fracaso de la revoluci�n democr�tica. 420 d). La restauraci�n de la monarqu�a limitada (1874-1923). 423 e). La crisis definitiva del Estado liberal (1923-1931). 426 f). El segundo fracaso de la revoluci�n democr�tica (1931-1938). 427 III. EL RETORNO A LOS OR�GENES DEL ESTADO: LA MONARQU�A VITALICIA DEL GENERAL FRANCO. 429 A). La reinstauraci�n mon�rquica (1936-1947). 431 a). 1936-1939: la Dictadura soberana. 431 b). 1940-1945: la �Democracia org�nica�. 432 c). 1945-1947: el Caudillaje vitalicio plebiscitado. 433 B). Consolidaci�n y crisis del r�gimen de poder personal (1947-1957). 434 C). La incipiente y tard�a institucionalizaci�n del Estado (1957-1968). 435 D). De la monarqu�a absolutista a la limitada (1967-1975). 436 IV. LA REFORMA DE LA MONARQU�A FRANQUISTA Y LA RUPTURA CONSTITUYENTE. 441 A). La reforma de las leyes fundamentales. 441 a). La Ley para la Reforma pol�tica de 1977. 441 b). La Monarqu�a limitada y los l�mites de la Reforma. 442 c). La transacci�n de la transici�n. 443 B). El contexto de la ruptura constituyente. 444 a). La constituci�n material espa�ola. 444 b). El proceso constituyente. 447 1). Las elecci�n generales del 15 de junio de 1977. 449 2). Las Cortes de la reforma constitucional. 451 c). El subsistema del Gobierno del Estado espa�ol. 453 V. LA CONSTITUCI�N DE 1978. 457 A). Los principios fundamentales de la Constituci�n del Estado espa�ol. 457 a). Las grandes decisiones pol�ticas. 457 b). Las grandes definiciones constitucionales. 458 1). El Estado social. 458 2). El Estado democr�tico. 459 3). El Estado de Derecho. 461 4). Las Fuerzas Armadas, garant�a �ltima del Estado. 461 c). El gran consenso constitucional. 462 B). Los derechos y deberes fundamentales. 463 a). Los derechos humanos b�sicos y las libertades p�blicas. 464 1). Los derechos humanos b�sicos. 464 2). Las libertades p�blicas. 465 b). Derechos y deberes de los ciudadanos. 465 1). Los derechos sociales. 465 2). Los deberes sociales. 465 C). Los principales rectores de la pol�tica social y econ�mica. 466 D). Las garant�as de las libertades y derechos. 470 E). La suspensi�n de los derechos y libertades. 470 F). El Jefe del Estado. 471 a). Las funciones del Jefe del Estado. 471 1). Funciones de car�cter legislativo. 472 - Funciones de car�cter ejecutivo. 472 - Funciones de car�cter judicial. 474 b). La responsabilidad pol�tica del Jefe del Estado. 474 c). La sucesi�n del Rey y la Regencia. 475 G). Las Cortes Generales. 475 a). Formaci�n de la Cortes Generales. 477 1). La elecci�n de los miembros de las Cortes Generales. 477 2). Estatuto de los miembros de las Cortes Generales. 478 b). Organizaci�n y funcionamiento de las Cortes Generales. 480 1). Las normas reglamentarias. 480 2). Organizaci�n de las C�maras. 483 c). Funciones y competencias de las Cortes Generales. 484 1). Elaboraci�n y aprobaci�n de las Leyes. 484 2). El control del gobierno. 491 3). Otras funciones de las Cortes Generales. 495 H). El Gobierno y la Administraci�n. 497 a). Composici�n del Gobierno. 498 1). El Presidente del Gobierno. 498 2). Los dem�s miembros del Gobierno. 499 b). El cese del Gobierno. 499 c). Las funciones del gobierno. 499 1). La funci�n pol�tica. 499 2). La funci�n legislativa. 500 3). La funci�n judicial. 500 4). La funci�n econ�mica. 500 5). La funci�n administrativa, civil y militar. 500 6). La funci�n constitucional. 500 d). La responsabilidad criminal de los miembros del Gobierno. 501 e). La Administraci�n P�blica. 501 f). Los �rganos consultivos de la Administraci�n. 502 1). El Consejo de Estado. 502 2). El Consejo Econ�mico. 502 I). El poder Judicial. 503 a). El Consejo General del Poder Judicial. 503 b). La organizaci�n del Poder Judicial. 503 J). El Tribunal Constitucional. 504 1). Competencia del Tribunal Constitucional. 505 2). Composici�n del Tribunal Constitucional. 505 3). Legitimaci�n ante el Tribunal Constitucional. 506 4). Los procedimientos ante el Tribunal Constitucional. 509 5). Los efectos de las sentencias del Tribunal Constitucional. 510 K). La reforma constitucional. 513 a). Iniciativa de la Reforma. 513 b). Clases de reforma constitucional. 513 c). Procedimientos de reforma. 514 d). Limitaciones a la reforma constitucional. 514 L). La Organizaci�n territorial del Estado. 515 a). Las Comunidades Aut�nomas. 516 1). Los principios generales del autogobierno. 516 2). Caracter�sticas del proceso autonomizador. 517 3). Creaci�n de las Comunidades Aut�nomas. 518 - Los sujetos de la autonom�a pol�tica. 518 - Los procedimientos de acceso a la autonom�a. 519 1). El procedimiento seguido por las nacionalidades �hist�ricas�. 519 2). El procedimiento seguido por el pueblo andaluz. 520 3). El procedimiento com�n de los restantes Estatutos. 521 - Los Estatutos de Autonom�a y su naturaleza jur�dica. 4). Organizaci�n de las Comunidades Aut�nomas. 522 5). El Poder Judicial en las Comunidades Aut�nomas. 523 6). Las competencias de las Comunidades Aut�nomas. 524 7). Las competencias financieras. 525 b). El Estado de Comunidades Aut�nomas. 527 1). Intervenci�n de las Comunidades Aut�nomas en la organizaci�n y funcionamiento del Estado. 528 2). El sistema de relaci�n entre las Comunidades Aut�nomas. 528 3). El sistema de relaci�n entre las Comunidades Aut�nomas y las Corporaciones Locales. 529 4). El sistema de relaci�n entre las Comunidades Aut�nomas y los �rganos centrales del Estado. 529 - Garant�as de los principios de unidad, igual y solidaridad. 529 - Controles de los �rganos centrales del Estado sobre la actividad de las Comunidades Aut�nomas. 531 5). El Estado de Comunidades Aut�nomas y la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. 531 c). Las Comunidades Aut�nomas de las nacionalidades. 533 1). El Estatuto del Pa�s Vasco. 534 2). El Estatuto de Catalu�a. 534 3). El Estatuto de Galicia. 538 4). El Estatuto de Andaluc�a. 540 5). El Estatuto de la Comunidad Valenciana. 543 d). Las Comunidades Aut�nomas de las regiones. 544 1). Los Estatutos de las Comunidades Aut�nomas uni-provinciales. 544 2). El Estatuto singular de Navarra. 546 3). Los Estatutos de las dos Castillas, Extremadura y Arag�n. 547 4). Los Estatutos de las Comunidades Aut�nomas insulares. 549 e). El futuro de los Estatutos de Autonom�a. BIBLIOGRAF�A. 555 |
1622 | VARIOS | DICCIONARIO ILUSTRADO DE IDIOMAS | |
1623 | QUENEAU R. | EJERCICIOS DE ESTILO | |
1624 | CUSA RAMOS | DECORACI�N DEL HOGAR 1963 | |
1625 | GRACI N | OR CULO MANUAL Y ARTE DE PRUDENCIA | |
1626 | ARLT | NOCHE TERRIBLE y UNA TARDE DE DOMINGO | |
1627 | UNAMUNO | SAN MANUEL BUENO, MARTIR | |
1628 | CH�JOV, ANT�N | LA CORISTA Y OTROS CUENTOS | |
1629 | CARANDELL | MADRID | |
1630 | V ZQUEZ MONTALB N | CUARTETO | |
1631 | LUOGNES | EL VASO DE ALABASTRO Y OTROS CUENTOS | |
1632 | HESSE | ALMA INFANTIL y MES DE JULIO | |
1633 | GUZM N | DIOSES Y H ROES DE LA MITOLOG�A GRIEGA | |
1634 | MOLL ANA | LA LITTERATURE FRAN�AISE | |
1635 | PARDO BAZ�N | INSOLACI�N | |
1636 | MART C. | LOS HOMBRES EN LA ERA INDUSTRIAL | |
1637 | LARSEN G.H. | DOMINE HARVARD GRAPHICS 3 | |
1638 | O'DELL SCOTT | LA CANCI�N DE LA LUNA | |
1639 | MATAS CAROL | LISA | |
1640 | TINE ROBERT | EL LTIMO GRAN H ROE | |
1641 | BAER FRANK | EL PUENTE DE ALC NTARA 2P | |
1642 | VIDAL GORE | CREACI�N 1P | |
1643 | SCHUMPETER J.A. | 10 GRANDES ECONOMISTAS: DE MARX A KEYNES | L1643 SCHUMPETER JOSEPH A. 10 GRANDES ECONOMISTAS: DE MARX A KEYNES. �NDICE. PREFACIO. 7 1. Karl Marx (1818-1883). La doctrina marxista. 1.1. Marx, profeta. 1.2. Marx, soci�logo. 1.3. Marx, economista. 1.4. Marx, maestro. 2. Le�n Walras (1834-1910). 109 3. Carl Menger (1840-1921). 117 4. Alfred Marshall (1842-1924). Los Principles de Alfred Marshall. Valoraci�n de la obra en su cincuentenario. 133 5. Vilfredo Pareto (1848-1923). 159 5.1. El hombre. 5.2. El te�rico. 5.3. El soci�logo. 6. Agu�n von B�hm-Bawerk. (1851-1914). 199 7. Frank William Taussig. (1859-1940). 271 7.1. Los primeros a�os (1859-1880). 7.2. La ascensi�n (1881-1900). 7.3. El oto�o de la vida. (1901-1919) 7.4. El anciano ilustre. (1920-1940). 8. Irving Fisher (1867-1947). La econometr�a de Irving Fisher. 309 9. Wesley Clair Mitchell (1874-1948). 329 10. John Maynard Keynes (1883-1946) 355 AP�NDICE. G.F. Knapp. (1842-1926). 397 Friedrich von Wieser. (1851-1926). 401 Ladislaus von Bortkiewicz (1868-1931). 407 NOTAS. |
1644 | ESPRIU | LA PELL DE BRAU | |
1645 | VOLTAIRE | SOBRE L'HORRIBLE PERILL DE LA LECTURE | |
1646 | V ZQUEZ MONTALB N | LES MEVES RECEPTES DE CUINA CATALANA | |
1647 | FREUD | L'ANGOIXA | |
1648 | PEDROLO | A CAVALL DE DOS CAVALLS | |
1649 | EPICTET | MANUAL D' TICA | |
1650 | ARANZADI | NDICE PROGRESIVO DE LEGISLACI�N 1990 | |
1651 | ARANZADI | NDICE PROGRESIVO DE LEGISLACI�N 1991 | |
1652 | ARANZADI | NDICE PROGRESIVO DE LEGISLACI�N 1992 | |
1653 | KENEALLY THOMAS | EL ARCA DE SCHINDLER | |
1654 | KUTTNER HENRY | MUTANTE | |
1655 | GIDDENS ANTHONY | LA ESTRUCTURA DE CLASES EN LA SOCIEDADES AVANZADAS | |
1656 | DA VINCI LEONARDO | CUADERNOS DE NOTAS | |
1657 | MAYNTZ RENATE | INTRODUCCI�N A LOS M�TODOS DE LA SOCIOLOG�A EMP�RICA | RENATE MAYNTZ (VAR.) INTRODUCCI�N A LOS M�TODOS DE LA SOCIOLOG�A EMP�RICA. �NDICE. Pr�logo a la segunda edici�n alemana. Cap. 1. ALGUNAS PREMISAS METODOL�GICAS DE LA INVESTIGACI�N SOCIAL EMP�RICA. 13 1. Los conceptos en la investigaci�n social. 2. Definici�n de conceptos. 3. Operacionalizaci�n de conceptos. 4. Problemas de validez y fiabilidad. 5. Planteamientos sociol�gicos. Bibliograf�a seleccionada 43 Cap. 2. LA MEDICI�N. 45 I.- Los fundamentos de la medici�n. 1. Las propiedades formales de los datos. 2. Los principios de la medici�n. 3. Los diversos niveles de al medici�n. 4. Indicadores. 5. Indices. II.- Escalas. 1. La escala como instrumento de medici�n. 2. Jerarquizaci�n y pareo. 3. El perfil de polaridad. 4. T�cnica Thosthone de �intervalos aparentemente equivalentes�. 5. La escala de Likert. 6. La escala de Guttman. 7. La medici�n de atributos colectivos por las escalas de Likert y Guttman. 8. Fiabilidad y validez de las escalas. Bibliograf�a seleccionada. 88 Cap. 3.- PROCEDIMIENTO DE CONSTRUCCI�N DE MUESTRAS. 89 1. Aplicaci�n de los procedimientos de muestreo. 2. Muestra aleatoria. 3. Teor�a de la muestra aleatoria. 4. El tama�o de la muestra. 5. El problema de los fallos en las muestras aleatorias. 6. Formas especiales de muestreo aleatorio. Bibliograf�a seleccionada. 112 Cap. 4.- OBSERVACI�N. 113 1. Posibilidades y l�mites de la observaci�n como t�cnica de obtenci�n de datos. 2. Problemas de sistematizaci�n de la observaci�n. 3. Posici�n del observador en relaci�n con el comportamiento observado. Cap. 5.- ENCUESTA. 133 1. Posibilidades de aplicaci�n de la encuesta. 2. Formulaci�n de preguntas. 3. Elaboraci�n del cuestionario. 4. La entrevista como situaci�n social. 5. Fiabilidad y validez. Bibliograf�a seleccionada. 157 Cap. 6 .- SOCIOMETR�A. 159 1. Posibilidades de aplicaci�n. 2. T�cnica de aplicaci�n. 3. Representaci�n y evaluaci�n de los resultados. 4. Sociometr�a y an�lisis relacional. Bibliograf�a seleccionada. 173 Cap. 7.- T�CNICA DE PANEL. 175 1. Caracter�sticas y posibilidad de aplicaci�n de los estudios de panel. 2. Tabulaci�n y evaluaci�n de los resultados. 3. Problemas pr�cticos. Fiabilidad y validez. Bibliograf�a seleccionada. 195 Cap. 8.- EL AN�LISIS DE CONTENIDO. 197 1. Premisa y planteamiento general del an�lisis de contenido. 2. T�cnicas de an�lisis de contenido. 3. Algunos procedimientos de an�lisis de contenido cuantitativo. Bibliograf�a seleccionada. 218 Cap. 9.- EL EXPERIMENTO. 219 1. El experimento com t�cnica de an�lisis causal. 2. Ordenamiento del dise�o experimental. 3. Otros dise�os experimentales. 4. Procedimientos estad�sticos de evaluaci�n de resultados. 5. Experimento de laboratorio, experimento de campo y simulaci�n. 6. Experimentos �ex post facto� y cuasi-experimento. Bibliograf�a seleccionada. 244 Cap. 10.- LA ORDENACI�N Y EL AN�LISIS DE LOS DATOS. 245 1. Ordenaci�n de los datos. 2. An�lisis de datos. 3. An�lisis contextual. 4. La comprobaci�n de relaciones multifactoriales. 5. An�lisis de grupos de contraste (�tree analysis�). 6. El an�lisis de sistemas de coordenadas. Bibliograf�a seleccionada. 296 soluciones de los ejercicios. 299 |
1658 | MESONERO ROMANOS | ESCENAS COSTUMBRISTAS | |
1659 | DICK PHILIP | UBIK | |
1660 | DRUCKER PETER F. | ADMINISTRACI�N PARA EL FUTURO | |
1661 | CA�ELLAS MORAGUES | GU�A FyT 95 | |
1662 | RENAULT MARY | EL REY DEBE MORIR | |
1663 | CC.OO. | MERCADO DE TRABAJO BALEAR | |
1664 | VARIOS | EXPERIENCIAS EMPRESARIALES EN CONTABILIDAD DE GESTI�N I | |
1665 | VARIOS | EXPER. EMPRESARIALES EN CONTABILIDAD DE GESTI�N II | |
1666 | VARIOS | EL SISTEMA DE COSTES BASADO EN LAS ACTIVIDADES | |
1667 | VARIOS | IMPLANTACI�N DE SISTEMAS DE CONTABILIDAD Y CONTROL DE GESTI�N | |
1668 | VARIOS | MICROSOFT MS-DOS | |
1669 | RAMALHO J.A. | OFFICE MICROSOFT STANDARD | |
1670 | PECADOR ALBIACH DAR O | CORELDRAW 5 | |
1671 | ESEBBAG CARLOS y LLOVET JUAN | INTERNET | |
1672 | MART�NEZ JULI N y GARC A PABLO J. | WINDOWS 95 | |
1673 | G�MEZ AMAT Y OTROS | PEQUE�A HISTORIA DE LA M SICA | |
1674 | GAGO LUIS CARLOS | BACH | |
1675 | P�REZ SIERRA RAFAEL | MOZART | |
1676 | CARRASCOSA NGEL | BEETHOVEN | |
1677 | ORTEGA RAFAEL | CHOPIN | |
1678 | ALFAYA JAVIER | CHAIKOVSKY | |
1679 | DEL CAMPO DOMINGO | DUOR K | |
1680 | GARC A DEL BUSTO JOS� LUIS | FALLA | |
1681 | RILKE RAINER MARIA | CARTES A UN JOVE POETA | |
1682 | GUIMERA | TERRA BAIXA | |
1683 | PERRAULT | LA CAPUTXETA VERMELLA I ALTRES CONTES | |
1684 | MORA VICTOR | EL SOMRIURE ETERN | |
1685 | VON KLEIST | LA MARQUESA D'O | |
1686 | FERRATER MORA | EL SENY | |
1687 | VARIOS | EVOLUCI� ECONOMICA DE BALEARS | |
1688 | SALINAS J.M. | FORMACI�N Y ORIENTACI�N LABORAL | L1688 FORMACI�N Y ORIENTACI�N LABORAL JOS� MANUEL SALINAS �NDICE. I. Salud laboral. 1. El trabajo y la salud. 2. Da�os profesionales. 3. T�cnicas de lucha contra los da�os profesionales. 4. T�cnicas anal�ticas de seguridad. 5. Condiciones generales de los centros de trabajo. 6. Primeros auxilios. II. Legislaci�n y relaciones laborales. 7. Derecho laboral. La relaci�n laboral. Modalidades de contrataci�n. 8. Salario y jornada de trabajo. 9. Suspensi�n y extinci�n del contrato de trabajo. 10. �rganos de representaci�n de los trabajadores y negociaci�n colectiva. 11. La Seguridad Social. III. Orientaci�n e inserci�n socio laboral. 12. La autoorientaci�n profesional. 13. El mercado laboral. 14. Organizaci�n del plan de b�squeda de empleo. 15. Trabajo por cuenta propia. Autoempleo. IV. Econom�a y organizaci�n de empresas. 16. La empresa. 17. Funciones y organizaci�n de la empresa. 18. Funcionamiento econ�mico de la empresa (I). 19. Funcionamiento econ�mico de la empresa (II). V. Principios de econom�a. 20. Principios de econom�a. Microeconom�a y macroeconom�a. 21. Relaciones socioecon�micas internacionales: CEE. Bibliograf�a. |
1689 | LEGISLACI�N SOBRE SEGURIDAD E HIGIENE EN EL TRABAJO. | L1689.NDX LEGISLACI�N SOBRE SEGURIDAD E HIGIENE EN EL TRABAJO. Esta edici�n, cerrada en junio de 1995, recoge las normas de seguridad e higiene en el trabajo que son de mayor uso. Incluye, adem�s de las normas de general aplicaci�n sobre la materia, las referidas espec�ficamente a distintos sectores profesionales que o bien se sit�an con unos mayores niveles de riesgo, o bien afectan a un sustancial numero de trabajadores (construcci�n, energ�a nuclear, minas, gente del mar...). Se incorporan adem�s referencias precisas de todas las otras normas que, por razones de espacio, se ha preferido no reproducir. Encuentran asimismo lugar en esta recopilaci�n importantes convenios internacionales referidos a la seguridad e higiene en el trabajo, y muy particularmente los de la OIT, siendo exhaustivamente relacion�das las directivas de la Uni�n Europea que afectan a esta materia. Se espera, pues, que esta obra sea de la mayor utilidad tanto a los profesionales -letrados, funcionarios, directivos de empresa-, a Ios empresarios y a los representantes de los trabajadores, como a los estudiantes, que tengan necesidad de encontrarse con una materia de tanta actualidad y trascendencia como la seguridad e higiene en el trabajo. |
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1690 | LE CARRE JOHN | LA CHICA DEL TAMBOR | |
1691 | VARIOS | DIRECTORI POL TIC ADMINISTRATIU | |
1692 | G�MEZ-ACEBO LU S | A LA SOMBRA DE UN DESTINO | |
1693 | COMISI�N EUROPEA | LIBRO BLANCO. CRECIMIENTO, COMPETITIVIDAD, EMPLEO... | |
1694 | OCDE | PERSPECTIVAS DEL EMPLEO 1991 | |
1695 | VARIOS | LA REGULACI�N DEL EMPLEO EN UN MERCADO EN CRISIS | |
1696 | VARIOS | EVOLUCI�N SOCIAL EN ESPA�A | |
1697 | VARIOS | FORMACI�N, INSERCI�N Y MERCADO SEGMENTADO | |
1698 | VARIOS | EL SECTOR METAL. EN LA MALLORCA CONTEMPOR NEA 1700-1950 | |
1699 | VARIOS | DESEMPLEO Y PRECARIEDAD EN EL MERCADO DE TRABAJO BALEAR | |
1700 | VARIOS | AN LISIS FINANCIERO EMPRESAS BALEARES | |
1701 | VARIOS | BALEARES EMPRESARIAL II (AN LISIS...) | |
1702 | G�MEZ-HORTIG�ELA AMILLO JAVIER | LEY DE PREVENCI�N DE RIESGOS LABORALES | GESTI�N DE LA PREVENCI�N EN LAS EMPRESAS (v. I) LEY DE PREVENCI�N DE RIESGOS LABORALES JAVIER G�MEZ-HORTIG�ELA �NDICE Presentaci�n general de la colecci�n. ( 4 v.) Introducci�n. Ley de prevenci�n de Riesgos laborales (Ley 31/1995 de 8 de noviembre. BOE n� 269 de 10-11-1995). Exposici�n de motivos. Cap�tulo I: Objeto, �mbito de aplicaci�n y definiciones. Cap�tulo II: Pol�tica en materia de prevenci�n de riesgos para proteger la seguridad y la salud en el trabajo. Cap�tulo III: Servicios de prevenci�n. Cap�tulo V: Consulta y participaci�n de los trabajadores. Cap�tulo VI: Obligaciones de los fabricantes, importadores y suministradores. Cap�tulo VII: Responsabilidades y sanciones. Disposiciones adicionales. Disposiciones transitorias. Disposici�n derogatoria. Disposiciones finales. Principales novedades introducidas por la nueva ley. Desarrollo Reglamentario de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales. |
1703 | MATEOS BARRADO JUAN F LIX | HARVARD GRAPHICS 3.0 | |
1704 | GANUZA FERN NDEZ J.L. y ALI GAGO ISMAIL | PERFECT OFFICE 3.0 | |
1705 | VARIOS | ANUARIO EL PAIS 1996 | |
1706 | VARIOS | LEY DE PREVENCI�N DE RIESGOS LABORALES II | GESTI�N DE LA PREVENCI�N EN LAS EMPRESAS (v.
II) DERECHOS, OBLIGACIONES Y RESPONSABILIDADES. SANTIAGO GONZ�LEZ ORTEGA. �NDICE 1.- INTRODUCCI�N Y ESQUEMA. 2.- RASGOS GENERALES DE LA LPRL RESPECTO DE LOS DERECHOS, OBLIGACIONES Y RESPONSABILIDADES EMPRESARIALES. LPRL y Directivas Comunitarias. La LPRL como Ley Marco. Su desarrollo reglamentario. La relaci�n de la LPRL con el convenio colectivo. La LPRL y el contrato de trabajo. 3.- LA OBLIGACI�N CONTRACTUAL DE SEGURIDAD: SU DIMENSI�N GENERAL. LOS PRINCIPIOS DE LA ACCI�N PREVENTIVA. El contenido de la obligaci�n general. Los principios interpretativos de la obligaci�n empresarial. 4.- LAS OBLIGACIONES INSTRUMENTALES O ESPEC�FICAS. Obligaciones en relaci�n con los procedimientos de actuaci�n. Evaluar los riesgos. Vigilar la salud. Documentar la informaci�n y conservarla. Informar a los trabajadores. Proporcionar formaci�n. Garantizar la seguridad de los equipos de trabajo. Entregar equipos de protecci�n adecuados. Obligaciones respecto de colectivos especificos de trabajadores. Trabajadores sensibles a determinados riesgos. Mujeres en situaci�n de maternidad. Menores. Trabajadores temporales. Trabajadores de empresas de trabajo temporal. Obligaciones en conexi�n con circunstancias excepcionales o especiales. Emegencias. Riesgo grave e inminente. Coincidencia de actividades empresariales. 5.- LOS SERVICIOS DE PREVENCI�N. Deber de prevenci�n y formas de cumplirlo. Los servicios de prevenci�n: concepto. Funciones. 6.- LAS OBLIGACIONES DE LOS TRABAJADORES. 7.- LA REPRESENTACI�N DE LOS TRABAJADORES EN EL AMBITO DE LA SEGURIDAD. 8.- LAS RESPONSABILIDADES EMPRESARIALES. La variedad de responsabilidades. Responsabilidad civil, penal y de la Seguridad Social. La responsabilidad administrativa. Calificaci�n de las infracciones. Las sanciones. Otras medidas. Responsabilidades compartidas. La compatibilidad de las responsabilidades. |
1707 | VARIOS | LEY DE PREVENCI�N DE RIESGOS LABORALES III | GESTI�N DE LA PREVENCI�N EN LAS EMPRESAS (v.3) COMO GESTIONAR LA PREVENCI�N. JOS� ANTONIO NIEDERLEYTNER. �NDICE. Introducci�n. An�lisis preliminar: Medidas a tomar. Planificaci�n de la prevenci�n en la empresa. Organizar la prevenci�n. Informaci�n, consulta y participaci�n de los trabajadores. Formaci�n. Documentaci�n. |
1708 | VARIOS | LEY DE PREVENCI�N DE RIESGOS LABORALES IV | _ L1708.NDX GESTI�N DE LA PREVENCI�N EN LAS EMPRESAS (v.3) PREGUNTAS Y SUS RESPUESTAS. JOS� ANTONIO NIEDERLEYTNER. �NDICE. 1.- Introducci�n. 2.- Preguntas y respuestas, por art�culos de la Ley de Prevenci�n. Cap�tulo I. Objeto, �mbito de aplicaci�n y definiciones. Art.. 1. Normativa sobre prevenci�n de riesgos laborales. Art. 2. Objeto y car�cter de la norma. Art. 3. �mbito de aplicaci�n. Art. 4. Definiciones. Cap�tulo II. Pol�tica en materia de prevenci�n de riesgos para proteger la seguridad y la salud en el trabajo. Art. 5. Objetivos de la pol�tica. Art. 6. Normas reglamentarias. Art. 7. Actuaciones de la Administraciones p�blicas competentes en materia laboral. Art. 8. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Art. 9. Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social. Art. 10. Actuaciones de las Administraciones p�blicas competentes en materia sanitaria. Art. 12. Participaci�n de empresarios y trabajadores. Art. 13. Comisi�n Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Cap�tulo III. Derechos y obligaciones. Art. 14. Derecho a la protecci�n frente a los riesgos laborales. Art. 15. Principios de la acci�n preventiva. Art. 16. Evaluaci�n de riesgos. Art. 17. Equipos de trabajo y medios de protecci�n. Art. 18. Informaci�n, consulta y participaci�n de los trabajadores. Art. 19. Formaci�n de los trabajadores. Art. 20. Medidas de emergencia. Art. 21. Riesgo grave e inminente. Art. 22. Vigilancia de la salud. Art. 23. Documentaci�n. Art. 24. Coordinaci�n de actividades empresariales. Art. 25. Protecci�n de trabajadores especialmente sensibles a determinados riesgos. Art. 26. Protecci�n de la maternidad. Art. 27. Protecci�n de menores. Art. 28. Relaciones de trabajo temporales, de duraci�n determinada y en empresas de trabajo temporal. Art. 29. Obligaciones de los trabajadores en materia de prevenci�n de riesgos. Cap�tulo IV. Servicios de prevenci�n. Art. 30. Protecci�n y prevenci�n de riesgos profesionales. Art. 31. Servicios de prevenci�n. Art. 32. Actuaci�n preventiva de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales. Cap�tulo V. Consulta y participaci�n de los trabajadores. Art. 33. Consulta de los trabajadores. Art. 34. Derechos de participaci�n y representaci�n. Art. 35. Delegado de prevenci�n. Art. 36. Competencias y facultades de los delegados de prevenci�n. Art. 37. Garant�as y sigilo profesional de los delegados de prevenci�n. Art. 38. Comit�s de Seguridad y Salud. Art. 39. Competencias y facultades del Comit� de Seguridad y Salud. Cap�tulo VI. Obligaciones de los fabricantes, importadores y suministradores. Art. 41. Obligaciones de los fabricantes, importadores y suministradores. Cap�tulo VII. Responsabilidad y sanciones. Art. 42. Responsabilidades y su compatibilidad. Art. 43. Requerimientos de la Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social. Art. 44. Paralizaci�n de trabajos. Art. 45. Infracciones administrativas. Art. 46. Infracciones leves. Art. 47. Infracciones graves. Art. 48. Infracciones muy graves. Art. 49. Sanciones. Art. 53. Suspensi�n o cierre del centro de trabajo. Disposici�n Adicional cuarta. Designaci�n de delegados de prevenci�n en supuestos especiales. Disposici�n Transitoria primera. Aplicaci�n de disposiciones m�s favorables. Disposici�n Derogatoria �nica. Alcance de la derogaci�n. Disposici�n final segunda. Entrada en vigor. ANEXO I. �Ad�nde acudir en demanda de informaci�n y asesoramiento?. ANEXO II. Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social. |
1709 | COVIELLA J.M. y M.A. | WORDPERFECT 6.0 PARA WINDOWS | |
1710 | ASIMOV, ISAAC | ROBOT CITY SOSPECHA | |
1711 | ASIMOV, ISAAC | ROBOT CITY CIBORG | |
1712 | ASIMOV, ISAAC | ROBOT CITY REFUGIO | |
1713 | ALVAREZ GARCIA ALONSO | PARADOX 5.0 PARA WINDOWS | |
1714 | ROMERO AURELIO | COMO SOBREVIVIR A LA SANIDAD P BLICA | |
1715 | ONLY YOU | !Taxi GUIA DE SUPERVIVENCIA PARA EL USUARIO | |
1716 | BYRON COVER ARTHUR | PRODIGIO | |
1717 | CORDELL SCOTTEN | RENEGADO | |
1718 | LEIGH STEPHEN | METAMORFOSIS | |
1719 | WU WILLIAM F. | PERIHELION | |
1720 | NADAL JORDI | EL FRACASO DE LA REVOLUCI�N INDUSTRIAL EN ESPA�A 1814-1913 | EL FRACASO DE LA REVOLUCI�N INDUSTRIAL EN
ESPA�A, 1814-1913 JORDI NADAL (L1720) Introducci�n 9 1. El aumento de la poblaci�n, una falsa pista. 15 2. Deuda exterior, capitales extranjeros y ferrocarriles. 25 3. La desamortizaci�n del suelo. 54 4. La desamortizaci�n del subsuelo. 87 5. El problema carbon�fero. 122 6. Las dificultades de la siderurgia. 155 7. La industria algodenera catalana. 188 8. Conclusi�n. 226 Ap�ndices estad�sticos. 247 Bibliograf�a. 279 �ndice onom�tico. 301 |
1721 | DEANE PHILLIS | LA PRIMERA REVOLUCI�N INDUSTRIAL | L1721. PHYLLIS DEANE LA REVOLUCI�N INDUSTRIAL INGLESA PREFACIO. I. PUNTO DE PARTIDA. 1. La pobreza. 2. La estagnaci�n. 3. La dependencia de la agricultura 4. La falta de especializaci�n profesional. 5. El escaso grado de integraci�n geogr�fica. II. LA REVOLUCI�N DEMOGR�FICA. III. LA REVOLUCI�N AGR�COLA. 1. Las nuevas t�cnicas de producci�n. 2. El sistema de cercamientos (enclosures). 3. Cambios en las actitudes empresariales. 4. IV. LA REVOLUCI�N COMERCIAL. V. LA REVOLUCI�N EN LOS TRANSPORTES. VI. LA INDUSTRIA ALGODONERA. VII. LA INDUSTRIA SIDER�RGICA. VIII. CRONOLOG�A DE LA INNOVACI�N. 1. Cambios en las actitudes de los empresarios hacia las innovaciones. 2. Cambios en el mercado. 3. Cambios en el ritmo de las invenciones. IX. EL PAPEL DEL TRABAJO. X. EL PAPEL DEL CAPITAL. XI. EL PAPEL DE LOS BANCOS. XII. LA ADOPCI�N DEL LIBRE CAMBIO. XIII. EL PAPEL DEL GOBIERNO. XIV. CRECIMIENTO ECON�MICO Y CICLOS ECON�MICOS. XV. LOS NIVELES DE VIDA. XVI. LA REALIZACI�N. 1. La estructura industrial y social. 2. Niveles de vida y productividad. 3. Los �ndices de crecimiento. GU�A PARA UNA LECTURA ULTERIOR. NOTAS. |
1722 | LINTON RALPH | ESTUDIO DEL HOMBRE | La antropolog�a es una de las ciencias m�s
j�venes: su existencia como disciplina organizada data de poco m�s de un
siglo. Sin embargo, muchos de sus resultados est�n en v�as de considerarse
definitivos, pues a pesar de la dificultad que entra�a estudiar de manera
objetiva al hombre, han sido notables tanto la revisi�n de conceptos como
el adelanto continuo sobre bases estrictamente cient�ficas. Este libro
emplea admirablemente todos los medios de que dispone esa ciencia, y en �l
confluyen la formaci�n acad�mica, la vast�sima experiencia y la intenci�n
did�ctica de su autor. Estud�o del hombre se inicia con el examen de los conceptos fundamentales de la antropolog�a: raza, cultura y sociedad. De ah� aborda sus diversos entrecruzamientos: la mentalidad humana y los elementos caracter�sticos de la sociedad, los componentes m�s simples de la cultura y las formas que asumen el matrimonio, la familia y los sistemas sociales. Finalmente, Linton analiza un tema que linda con la m�s avanzada psicolog�a: el papel de la personalidad. A cada momento, se encuentran ejemplos que hacen patente c�mo la "naturaleza humana" obra en formas paralelas, por diferentes que puedan ser las razas, los adelantos culturales de que dispongan y sus medios geogr�ficos respectivos. Esto obedece a que la preocupaci�n central del autor, por encima de tendencias, escuelas y premisas acerca de lo que debe ser el contenido de la ciencia antropol�gica, se dirige fundamentalmente al hombre mismo, dondequiera que se encuentre. FONDO CULTURA ECON�MICA 1? EDICI�N 1936 �ndice general. Pr�logo. Introducci�n. I. Los or�genes de la humanidad. II.La raza. III.El significado de las diferencias raciales. IV.Las ra�ces de la mentalidad humana. V.Los cimientos de la cultura. VI.Los aspectos caracter�sticos de la cultura. VII.La sociedad. VIII.?Status? y funci�n. IX.Las materias primas de la sociedad. X.La familia. XI.El matrimonio. XII.Unidades sociales determinadas por consanguinidad. XIII.El grupo local. XIV.Tribu y estado. XV.Sistemas sociales. XVI.Participaci�n en la cultura. XVII.Cualidades y problemas de la cultura. XVIII.Descubrimiento e invenci�n. XIX.Difusi�n. XX.Integraci�n. XXI.Reconstrucciones hist�ricas. XXII.Clasificaciones. XXIII.Funci�n. XXIV. Intereses. XXV.Orientaciones de la cultura. XXVI. Cultura y personalidad. Conclusiones. Bibliograf�a. �ndice anal�tico. |
1723 | SANTESMASES MESTRE MIGUEL | 1 INVESTIGACI�N Y SEGMENTACI�N DE MERCADOS | |
1724 | ROCHER GUY | INTRODUCCI�N A LA SOCIOLOG�A GENERAL | HERDER BARCELONA 1990 �NDICE Prefacio. 1 PARTE PRIMERA: La acci�n social. Cap. 1. LA ACCI�N SOCIAL. 9 El objeto de estudio de la sociolog�a. 9 Macrosociolog�a y microsociolog�a. 11 Doble aproximaci�n. 12 - La interacci�n social. 14 Las primeras impresiones. 15 Percepci�n estructurada. 16 Interacci�n estructurada. 17 Las expectativas rec�procas. 18 La sociedad: multiplicidad de interacciones. 20 Lo ps�quico y lo social. 20 - Dos definiciones de acci�n social. 22 La definici�n subjetiva de Max Weber. 22 La definici�n objetiva de Emile Durkheim. 25 - Dos tradiciones complementarias. 27 La tradici�n *compresiva+. 27 La tradici�n *positiva+. 29 Los condicionamientos de la tradici�n de la acci�n. 31 - Contribuciones te�ricas y emp�ricas. 32 Los fundamentos ps�quicos de la acci�n social. 32 El entorno de la acci�n social. 34 Modelo te�ricos de la acci�n social. 35 Cap. II. LOS FUNDAMENTOS NORMATIVOS DE LA ACCI�N SOCIAL. 37 Normas de orientaci�n de la acci�n social. 37 La orientaci�n normativa de la acci�n social 38 La estructura normativa de la acci�n social. 40 Los modelos culturales. 41 Definici�n de la acci�n social. 42 - El rol social. 43 Definici�n. 43 Ejemplo de la familia. 44 Rol social y papel teatral. 46 - Las sanciones. 48 Clasificaci�n de las sanciones. 48 El control social. 52 - La socializaci�n. 53 Noci�n de socializaci�n. 53 Persona y sociedad. 55 - El orden social natural. 57 El determinismo social. 57 El suicidio. 58 - Determinismo y libertad. 60 El postulado del orden social natural: un punto de partida. 60 Diversos grados de obligaci�n social. 62 La varianza. 63 La desviaci�n. 64 - El sistema de acci�n social. 66 Los elementos de un sistema. 66 Dos niveles de an�lisis. 67 Cap. III. LOS FUNDAMENTOS IDEALES Y SIMB�LICOS DE LA ACCI�N SOCIAL. 69 - Los valores: definici�n y caracter�sticas. 70 Valores y jucios de valor. 70 Valores y conducta. 72 Relatividad de los valores. 74 Carga afectiva de los valores. 74 Jerarqu�a de los valores. 75 - Las opciones de valores. 78 Clasificaci�n de Talcott Parsons. 79 Unos ejemplos. 80 Dos niveles de an�lisis. 82 - Funciones sociales de los valores. 83 Coherencia de los modelos. 84 Unidad ps�quica de la persona. 84 Integraci�n social. 85 - El simbolismo y la acci�n social. 85 Definici�n de s�mbolo. 86 El simbolismo y la evoluci�n humana. 87 - El simbolismo: funci�n de comunicaci�n. 89 Pensamiento y lenguaje. 89 Eficacia y ambig�edad de los s�mbolos. 91 - El simbolismo: funci�n de participaci�n. 92 Los s�mbolos de solidaridad. 93 Los s�mbolos de organizaci�n jer�rquica. 95 Los s�mbolos del pasado. 97 Los simbolos religiosos y m�gicos. 98 - Conclusi�n. 100 Cap. IV: CULTURA, CIVILIZACI�N E IDEOLOG�A. 103 - Breve visi�n hist�rica de la noci�n de cultura. 104 En la *historia universal+. 104 En antropolog�a y en sociolog�a. 107 Cultura y civilizaci�n. 109 - Definici�n de la cultura. 111 Caracter�sticas principales de la cultura. 112 Aspectos objetivos y simb�lico de la cultura. 114 El sistema de la cultura. 116 - Funciones de la cultura. 117 Funci�n social de la cultura. 117 Funci�n ps�quica de la cultura. 118 - Cultura e instinto. 119 Definici�n del instinto. 119 Instinto e inteligencia. 121 Instinto y finalidad de la acci�n. 123 Comparaci�n entre el instinto y la cultura. 124 - Cultura e ideolog�a. 125 La noci�n marxista de la ideolog�a. 125 Definici�n de la ideolog�a. 127 La ideolog�a en la cultura. 129 Cap. V: SOCIALIZACI�N, CONFORMIDAD Y DESVIACI�N. 131 - Los tres sitemas: sociedad, cultura, personalida. 131 Interpretaci�n de los tres sistemas. 132 - El proceso de socializaci�n. 133 Adquisici�n de la cultura. 134 Integraci�n de la cultura en la personalidad. 135 Adaptaci�n al entorno social. 136 - Los mecanismos de socializaci�n. 139 El problema de la motivaci�nsocial. 139 El aprendizaje. 141 Herencia o medio social. 142 La interiorizaci�n del otro. 144 George H. Mead. 144 Jean Piaget. 145 Sigmund Freud. 148 - Los agentes de socializaci�n. 150 Tres criterios de clasificaci�n, 151 La familia y la escuela. 152 Los grupos de edad. 153 Empresas, sindicatos, movimientos sociales. 154 las t�cnicas de comunicaci�n de masas. 156 - Los medios ambientales de socializaci�n. 158 Medio rural y medio urbano. 159 Grupo radial, �tnico, cultural. 160 Clase social. 161 Medios de referencia. 163 Doble funci�n socializadora de los medios. 164 - Conformidad, varianza y desviaci�n. 165 la noci�n de adaptaci�n social. 165 Adaptaci�n, conformidad y no conformidad. 166 Conformidad en la varianza y en la desviaci�n. 168 Adaptaci�n innovadora. 169 Adaptaci�n patol�gica. 170 - Conclusi�n. 171 BIBLIOGRAF�A COMENTADA. 173 PARTE SEGUNDA: La organizaci�n social. Cap. VI: LA ORGANIZACI�N SOCIAL: CLASIFICACIONES Y TIPOLOG�AS. 179 - Cultura, estructura y organizaci�n social. 180 Elementos culturales. 180 Elementos estructurales. 181 Estructura y cultura. 184 Definici�n de la organizaci�n social. 185 - Nota de sem�ntica. 186 Tipos sociales. 187 Estructura social. 187 Organizaci�n social. 188 Formas sociales. 189 - Doble tradici�n en el estudio de la organizaci�nsocial, de las sociedades. 189 Las dos tradiciones. 190 Su com�n intneci�n de universalidad. 190 - Tipolog�a de las sociedade: dos problemas. 191 El problema de los criterios. 191 El problema del evolucionismo. 192 I. CRITERIOS EXTERNOS A LA ORGANIZACI�N SOCIAL Y CRITERIOS PARCIALES. 194 - Auguste Comte: El estado de los conocimientos. 194 Tres principios b�sicos. 194 La *Ley de los tres estados+. 195 Verificaci�n de esta ley. 196 Necesidad de una nueva ciencia: la sociolog�a. 197 La sociedad militar. 199 La sociedad de los legistas. 199 La sociedad industrial. 200 El pensamiento social de Comte. 203 Influencia de la sociolog�a de Comte. 203 - Marx y Engels: las relaciones de producci�n. 204 )Fueron marx y Engels soci�logos?. 205 Dos textos de Marx. 207 Fuerzas productivas y relaciones de producci�n. 208 La lucha de clases. 210 Clasificaci�n de las sociedades seg�n Marx y Engels. 211 La comunidad tribal. 212 La sociedad asi�tica. 213 La sociedad germ�tica. 215 La sociedad feudal. 216 La sociedad capitalista burguesa. 216 Marx, Engels y Comte. 218 - Ferdinad T�nnies: los fundamentos ps�quicos de las relaciones sociales. 219 Las dos voluntades. 219 Las formas de las voluntades. 221 Oposici�n de las dos voluntades. 221 Relaciones comunitarias y relaciones societarias. 223 La comunidad. 223 La sociedad. 224 De la comunidad a la sociedad. 225 Primer intento de teor�a fundamental. 227 Las tipolog�as bipolares. 227 Influencia pol�tica de T�nnies. 229 II. CRITERIOS INTERNOS A LA ORGANIZACI�N SOCIAL. 229 - Herbert Spencer: complejidad creciente de las sociedades. 230 La ley general de la evoluci�n. 230 De las sociedades simples a las sociedades complejas. 231 Primera tipolog�a. 232 Segunda tipolog�a. 233 La sociedad militar. 233 La sociedad industrial. 234 Spencer, Comte, T�nnies y el evolucionismo. 235 - �mile Durkheim: los tipos de solidaridad. 236 El paso de lo simple a la compuesto. 236 Las dos solidaridades. 237 Tipos de derecho y tipos de solidaridad. 329 Los dos tipos sociales. 239 Autonom�a de las personas y organizaci�n social. 241 - Talcott parsons: La capacidad de adaptaci�n. 241 Parsons y el neoevolucionismo. 241 Problema delcriterio objetivo. 243 Diferenciaci�n e integraci�n. 244 Las sociedades primitivas. 245 Las sociedades intermedias. 246 Las sociedades modernas. 248 Las sociedades semillero. 248 Evolucionismo multilinial. 249 Factor explicativo. 249 - Conclusiones. 250 Cuatro puntos de convergencia. 251 Un punto principal de divergencia. 252 Tres problemas de m�todo. 253 Popularidad de las tipolog�as bipolares. 254 Cap. VII: SOCIEDAD TRADICIONAL Y SOCIEDAD TECNOL�GICA. 257 I. LA SOCIEDAD TRADICIONAL. 258 - La estructura econ�mica de la sociedad tradicional. 258 Una econom�a simple. 258 Una econom�a de subsistencia. 360 Una sociedad reducida. 261 - La organizaci�n social de la sociedad tradicional. 261 La parentela. 261 Funciones de la parentela. 262 Complejidad de las formas de parentela. 263 Las categor�as y grupos de edad. 264 En Francia. 264 En Quebec. 267 Globalismo de la organizaci�n social. 268 El control social. 270 - La mentalidad de la sociedad tradiconal. 270 El empirismo. 270 Naturaleza del empirismo tradicional. 272 El conservadurismo. 272 El pensamiento m�tico. 273 Relaciones de los sagrado y lo profano. 273 El pensamiento m�gico. 275 II. LA SOCIEDAD TECNOL�GICA. 276 - La estructura econ�mica de la sociedad tecnol�gica. 276 Medio natural y medio t�cnico. 276 Medio t�cnico y econom�a de producci�n. 276 Tres factores m�s de productividad elevada. 277 Ruptura entre productor y consumidor. 279 Elevaci�n constante de las necesidades de consumo. 279 - La organizaci�n social de la sociedad tecnol�gica. 280 Una organizaci�n social compleja. 280 Una sociedad polarizada en torno a la producci�n. 281 Predominio del *status+ adquirido. 282 Una sociedad profesionalizada. 283 Una sociedad burocratizada. 285 Una sociedad urbana. 286 Predominio de la estructura econ�mica. 287 Una sociedad de clases. 288 Asociaciones voluntarias y movimientos sociales. 289 Multiplicidad de las elites. 289 - La mentalidad de la sociedad teconl�gica. 290 Desmitificaci�n de los conocimientos: la racionalidad. 290 Fe en la ciencia y en el progreso. 291 Valoraci�n de la instrucci�n. 292 Hervidero de ideas. 293 Desmitificaci�n moral: la secularizaci�n. 293 Distinci�n entre lo sagrado y lo profano. 294 Pluralismo religioso y moral. 294 Sentimiento de superioridad. 295 III. TIPOS IDEALES Y SUBTIPOS. 296 Dos tipos ideales. 296 El debate Lewis-Redfield. 296 Doble condici�n de validez de esta tipolog�a. 298 - Sociedades arcaicas y sociedades campesinas. 299 Modos de subsistencia y tecnolog�a. 299 Relaciones con la ciudad. 300 Estudios antropol�gicos y sociol�gicos de las sociedades campesinas. 300 - La ciudad preindustrial. 301 Organizaci�n social. 302 Estructura econ�mica. 303 Integraci�n pol�tica y social. 303 Ciudad preindustrial, sociedad tradicional y sociedad tecnol�gica. 303 - Sociedad industrial y sociedad postindustrial. 304 Predominio del sector terciario. 305 Civilizaci�n del ocio. 306 Importancia de la instrucci�n. 307 Medios de comunicaci�n de masas. 307 *Multitud an�nima+ y estructuras pol�ticas. 308 Movimientos sociales y participaci�n. 309 Agitaci�n y contestaci�n. 310 Cap. VIII: LA ORGANIZACI�N SOCIAL: FUNCI�N, ESTRUCTURA Y SISTEMA. 311 I. LA TRADICI�N ANAL�TICA. 312 Dificultad del tema. 312 - Los modelos de la sociedad. 313 Necesidad de los modelos. 313 Evoluci�n de los modelos. 315 - Los modelos materiales. 316 Los modelos mec�nicos. 316 Los modelos org�nicos. 318 - Los modelos formales. 319 Modelos matem�ticos. 320 Modelos no matem�ticos. 321 Los modelos formales en sociolog�a. 321 - El postulado del sistema social. 322 la contribuci�n del Pareto. 322 Del sistema econ�mico al sistema social. e24 II. FUNCI�N Y FUNCIONALISMO. 325 - La noci�n de funci�n. 326 Dos sentidos simples. 326 Entido *matem�tico+. 327 Ejemplo: el estudio del suicidio por Durkheim. 327 Otros ejemplos. 328 Finalidad de este tipo de an�lisis funcional. 328 Utilizaci�n del an�lisis funcional en sociolog�a. 329 Sentido *biol�gico+. 330 Funci�n y necesidad. 331 - Los tres funcionalismos. 332 El funcionalismo absoluto: Mlinowski. 332 El m�todo propuesto por Malinowski. 333 Cuatro aspectos psositivos dle funcioanlismo de Malinowski. 334 El funcionalismo relativizado: Merton. 335 Cr�tica de Malinowski por Merton. 336 Nuevos conceptos operatios propuestos por Merton. 337 El funcionalismo estructural. 339 Conclusi�n. 340 III. ESTRUCTURA Y ESTRUCTURALISMO. 341 Auge actual del estructuralismo. 341 Dos fuentes principales. 342 - La fuente organicista. 343 El organicismo de Spencer. 343 La noci�n spenceirana de estructura social. 344 Radcliffe-Brown. 345 Los sucesores del Radcliffe-Brown. 346 - La fuente lig��stica. 347 Ferdinand de Saussure. 347 La escuela de Praga. 348 De la leng��stica a la antropolog�a: L�vi-Strauss. 348 La noci�n de estructura social seg�n L�vi-Strauss. 350 L�vi-Strauss y Pareto. 351 L�vi-Strauss y Radcliffe-Brown. 352 La estructura: modelo conceptual. 352 La estructura: modelo te�rico. 353 - Doble intenci�n te�rica. 355 La intenci�n globalizadora. 355 La intenci�n de abstracci�n logicoexperimental. 356 IV. AN�LISIS SIST�MICO Y DIAL�CTICA SOCIAL. 358 Principal cr�tica contra el an�lsis sist�mico. 358 El an�lisis sist�mico y el tiempo. 359 Sincron�a y diacron�a. 361 De los sist�mico a lo diacr�nico. 362 V. CONCLUSI�N. 363 Cap. IX: EL SISTEMA SOCIAL. 365 Contribuci�n te�rica de Talcott Parsons. 365 - El sistema de la acci�n y sus subsistemas. 366 La noci�n de acci�n. 366 La noci�n de sistema. 367 Los cuatro subsistemas de la acci�n. 367 - Jerarqu�a de los subsistemas de la acci�n. 368 La cibern�tica. 369 Jerarqu�a cibern�tica de los cuatro subsistemas. 369 - Sistema social y sistema cultural. 371 Distinci�n entre sisema social y cultural. 371 La institucionalizaci�n. 372 - La estructura del sistema social. 372 Noci�n parsoniana de estructura. 372 Componentes estructurales del sistema social. 374 Conjuntos estructurales concretos. 374 Jerarqu�a cibern�tica de los componentes estructurales. 375 - El an�lisis funcional del sistema social. 376 Noci�n parsioniana de funci�n. 376 Los cuatro imperativos funcionales. 376 Jararqu�a cibern�tica de las funciones. 377 Funciones y conjuntos estructurales concretos. 378 Imperativos funcionales en el sistema general de acci�n. 379 - La evoluci�n social. 379 Diferenciaci�n funcional y estructural. 380 Dos procesos de diferenciaci�n. 382 - El cambio social. 382 Noci�n de equilibirio. 383 Dos tipos de cambio. 384 Diferencia entre ambos tipos de cambio. 384 Resistencia al cambio. 386 - An�lisis sit�mico y din�mica social. 386 - La teor�a de los sistemas. 387 Sociolog�a y teor�a de los sistemas. 388 Del sistema simple al sistema complejo. 389 - Conclusi�n. 390 BIBLIOGRAF�A COMENTADA. 393 PARTE TERCERA: Cambio social y acci�n hist�rica. Cap. X: PROBLEMAS DE UNA SOCIOLOG�A DE LA HISTORIA. 399 - Tradici�n e insuficiencia de la sociolog�a de la historicidad. 399 Los primeros soci�logos. 400 Tres influencias. 401 La pausa del funcionalismo. 403 Estudio del cambio social por algunos funcionalistas. 404 Renovaci�n actual de los estudios del cambio. 405 Advenimiento del tercer mundo. 405 Crisis en las sociedades avanzadas. 406 Influencia de la obra sociol�gica de Marx. 407 Malestar de los soci�logos frente al cambio. 408 Tres insuficiencias de la sociolog�a hist�rica contempor�nea. 408 - Evoluci�n y cambio social. 410 Evoluci�n social. 410 Cambio social. 410 Importancia de esta distinci�n. 411 - La naci�n del cambio social. 411 Lo que no es el cambio social. 412 Lo que es el cambio social. 413 Definici�n del cambio social. 414 - Cambio social, acci�n hist�rica y proceso social. 415 La acci�n hist�rica. 415 El cambio social. 416 El proceso social. 416 - Factores, condiciones, agentes del cambio. 417 Los factores del cambio. 417 Las condiciones del cambio. 417 Los agentes del cambio. 418 - Profetismo y previsi�n. 418 El profetismo en los primeros soci�logos. 419 Cinco caracter�sticas distintas. 420 Complementariedad del profetismo y de la previsi�n. 421 - Los problemas que se plantean. 422 Seis problemas principales. 422 El procedimiento seguido en los pr�ximos cap�tulos. 423 Cap. XI: FACTORES Y CONDICIONES DEL CAMBIO. 425 Los factores dominantes. 425 Relativismo en la sociolog�a contempor�nea. 426 - El factor demogr�fico. 427 Densidad demogr�fica y divisi�n del trabajo. 427 Densidad demogr�fica y densidad moral. 428 *Ley de la gravitaci�n del mundo social+ de Durkheim. 429 Interdependencia de los factores demogr�ficos, econ�micos y cultural. 430 Ilustraci�n emp�rica. 431 Repercusi�n ps�quica de la densidad demogr�fica. 433 Evoluci�n demogr�fica de Occidente. 433 Determinaci�n tradicional. 434 Introdeterminaci�n. 434 Extrodeterminaci�n. 435 Discusi�n de la teisis de Riesman. 436 - El factor t�cnico. 437 La revoluci�n tecnol�gica. 437 Tecnolog�a y tipos sociales. 438 Los complejos tecnol�gicos. 439 La era litot�cnica. 440 La era eot�cnica. 440 La era paleot�cnica. 441 La era neot�cnica. 442 Definici�n del factor t�cnico. 442 Papel hist�rico del factor t�cnico. 443 Tecnolog�a y cultura. 446 Conclusi�n. 447 - La infraestructura econ�mica. 448 Ambig�edad de Marx y Engels. 448 Determinismo econ�mico. 448 Un texto de Engels. 449 )Qu� es la infraestructura econ�mica?. 450 La noci�n de *fuerzas productivas+. 451 Definici�n ampliada de las fuerzas productivas. 452 De la causalidad simple a la causalidad compleja. 453 Boukharine: un ejemplo de interpretaci�n determinista r�gida. 454 Determinismo econ�mico en el capitalismo moderno. 455 Una interpretaci�n diferente: Lefebvre y Desroche. 456 Conclusi�n. 457 - Los valores culturales. 458 Ideas, valores y motivaciones. 459 La tesis de Max Weber. 459 El esp�ritu del capitalismo. 460 Capitalismo y racionalidad. 461 Moral calvinista y esp�ritu capitalista. 461 La predestinaci�n, seg�n Calvino. 462 Consecuencias de la doctrina de la predestinaci�n. 462 El ascetismo moral. 463 Influencia de la moral asc�tica. 464 Dos objeciones. 465 La �tica calvinista: )un factor dominante?. 466 Tres problemas fundamentales. 467 La interacci�n de los factores. 468 La continuidad de la influencia del factor religioso. 470 El ocaso de las diferencias religiosas. 471 La ponderaci�n de los factores. 472 Conclusi�n. 473 - La ideolog�as. 474 Una larga tradici�n. 474 Definici�n de ideolog�a. 475 La racionalidad de la ideolog�a. 476 La ideolog�a esclarece e infunde seguridad. 476 La ideolog�a al servicio de unos intereses. 476 La ideolog�a incide sobre estados ps�quicos fuertes. 477 La acci�n com�n de un nosotros. 477 Valores e ideolog�a. 478 Car�cter voluntario de la ideolog�a. 478 La ideolog�a, fen�meno psicosocial. 479 Conciencia falsa y conciencia clara. 480 Ideolog�a y conciencia clara. 481 Acci�n de las ideolog�as. 482 Clasificaci�n de las ideolog�as. 483 La ideolog�a conservadora de un grupo particular. 485 La ideolog�a reaccionaria o radical de un grupo particular. 486 La ideolog�a nacional de una sociedad global. 487 Complejidad de la ideolog�a nacional. 487 Unanimidades, divisiones y oposiciones. 488 Las ideolog�as y su contexto. 490 - Conflictos y contradicciones. 491 La sociolog�a de los conflictos: R. Daherndorf. 491 Cuatro contribuiones fundamentales de Marx. 493 Tres errores Marx. 494 Conflictos sociales y conflictos de clases. 494 Conflcitos de clases y revoluciones. 495 Clases, conflictos de clases y propiedad. 496 Intenci�n del modelo de Dahrendorf. 496 La desigual distribuci�n de la autoridad. 497 La distribuci�n dicot�mica de la autoridad. 498 Dicotom�a de la autoridad y conflicto de intereses. 498 Cuasigrupo y grupo de inter�s. 499 Intereses latentes e intereses manifiestos. 500 Pluralismo y superposici�n de los grupos y de los conflictos. 501 Dos escalas. 502 La intensidad de los conflictos. 503 La violencia de los conflictos. 503 Cambio radical y cambio s�bito. 504 La contribuci�n de Dahrendorf. 504 Una investigaci�n te�rica. 504 Complementariedad de las aproximaciones. 505 An�lisis cr�tico de Marx. 506 Algunas distinciones �tiles. 506 Una reserva: las propiedades hipot�ticas. 506 Una cr�tica: la dualidad de oponentes. 507 Una discusi�n: conflictos de interes y conflicto social. 508 La noci�n de contradicciones estructurales. 508 La edad de los elementos del sistema social. 509 La sociedad vivida en perspectiva. 510 El ritmo desigual del cambio. 511 Algunos agentes de contradicciones. 512 Conclusi�n. 513 Cap. XII: LOS AGENTES DEL CAMBIO SOCIAL. 515 I. LAS ELITES. 516 La definici�n de Pareto. 516 La circulaci�n de las elites. 516 La definici�n de Mosca. 517 C. Wright Mills: elite y clase social. 518 La elite del poder. 519 La contribuci�n de Mills. 520 Elite, autoridad, poder. 521 Definici�n de la elite. 521 - Tipolog�a de las elites. 522 Las elites tradicionales. 523 Las elites tecnocr�ticas. 523 Las elites de propiedad. 524 Las elites carism�ticas. 524 Las elites ideol�gicas. 525 Las elites simb�licas. 525 - Las elites y la acci�n hist�rica. 527 La adopci�n de decisiones. 527 La definici�n de situaciones. 528 La ejemplaridad. 530 - Conclusi�n. 531 II. LOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y LOS GRUPOS DE PRESI�N. 532 - Los movimientos sociales. 532 Definici�n de movimiento social. 532 - Los *tres principios+ de los movimientos sociales seg�n Touraine. 533 El principio de identidad. 534 El principio de oposici�n. 534 El principio de totalidad. 535 Accionalismo y movimientos sociales. 536 Multiplicaci�n de los movimientos sociales. 536 - Tres funciones de los movimientos sociales. 537 Funci�n de mediaci�n. 537 Funci�n de clarificaci�n de la conciencia colectiva. 538 Funci�n de presi�n. 539 - Los grupos de presi�n. 540 Definici�n de los grupos de presi�n. 540 Clasificaci�n de los grupos de presi�n. 541 Condiciones de eficacia. 542 Medios de acci�n. 544 Acci�n de los grupos de presi�n. 544 Fracaso de los grupos de presi�n. 544 - Relaciones entre elites, movimientos y grupos. 546 Relaciones de interacci�n. 546 La distnacia entre los dirigentes y los miembros. 546 Los dirigentes *adelantados+ a su movimiento. 547 Una elite *rebasada+ por los miembros. 548 Elite, movimiento y medio. 549 - Conclusi�n. 550 III. MOTIVACI�N Y NECESIDAD DE �XITO. 550 El �xito como valor. 551 Valor y motivaci�n. 552 T�cnicas de medici�n de la necesidad de �xito. 553 Necesidad de �xito y desarrollo econ�mico. 554 Condiciones sociales favorables a la necesidad de �xito. 555 Ideolog�a y necesidad de �xito. 557 Situaciones de frustraci�n y necesidad de �xito. 557 Extrodeterminaci�n y cambio social. 558 Necesidades ps�quicas y evoluci�n de las estructuras pol�ticas. 559 Conclusi�n. 560 IV. CONCLUSI�N. 561 Cap. XIII: INDUSTRIALIZACI�N, DESARROLLO Y MODERNIZACI�N. 563 La sociolog�a de los pueblos arcaicos. 563 Tres etapas de la percepci�n occidental de las sociedades arcaicas. 564 Influencia de eta evoluci�nsobre las ciencias sociales. 565 El proceso a seguir. 567 I. DEFINICIONES Y DISTINCIONES. 567 Riqueza y ambig�edad de la terminolog�a. 567 - Cinco estadios del crecimiento eocn�mico. 568 La sociedad tradicional. 569 Las condiciones previas al despegue. 569 El despegue. 570 La madurez. 570 El consumo de masas. 571 Situaci�n de los pa�ses en v�as de desarrollo. 571 - Algunas definiciones. 571 Industrializaci�n y desarrollo econ�mico. 572 Desarrollo o modernizaci�n. 572 Comentarios a estas definiciones. 573 El peso del factor econ�mico. 574 II. UN MODELO DE DESARROLLO. 575 - Transformaciones econ�micas. 576 Las inversiones de capitales. 576 Transferencias y reclutamiento de la mano de obra. 577 Comercio, consumo y renta. 577 La econom�a tradicional paralela. 578 Obligaciones del poder pol�tico. 578 - Transformaciones sociales. 579 La urbanizaci�n. 579 La movilidad geogr�fica: sus motivos. 579 Familia, parentesco, solidaridades locales. 580 El status de la mujero. 581 El estatus de los j�venes y de los ancianos. 582 Las asociaciones voluntarias. 582 Estratificaci�n y clases sociales. 583 Organizaci�n pol�tica. 584 Elites nuevas y elites tradicionales. 584 - Transformaci�n de la cultura y de las actitudes. 585 La ideolog�a econ�mica. 585 Las ideolog�as pol�ticas. 586 Ideolog�as pol�ticas y religi�n. 587 La instrucci�n. 587 Los medios de comunicaci�n de masas. 588 III. TRADICI�N Y DESARROLLO. 588 Dos cr�ticas. 588 El modelo lineal. 589 )Incompatibilidad entre tradici�n y modernidad?. 590 Gusfield: los *errores+ del modelo lineal. 590 La integraci�n de la tradici�n en la modernizaci�n. 592 IV. LAS DIFERENTES FORMAS DE SUBDESARROLLO. 593 La diversidad de pa�ses subdesarrollados. 593 Galbraith: el criterio de los obst�culos al desarrollo. 593 - Clasificaci�n de los pa�ses subdesarrallodos. 594 El modelo africano del sur del Sahara. 594 El modelo latinoamericano. 595 El modelo del sudeste asi�tico. 596 Conclusi�n. 597 V. CONCLUSI�N. 597 Cap. XIV: SISTEMA COLONIAL Y DESCOLONIZACI�N. 599 I. SISTEMA COLONIAL. 600 La antropolog�a de las sociedades colonizadas. 600 Definici�n de la sociedad colonizada. 601 - Los rasgos caracter�sticos del sistema colonial. 602 La explotaci�n econ�mica extreanjera. 604 La dependencia pol�tica. 605 Las barreras sociales y raciales. 606 La atomizaci�n social. 607 El sistema de justificaciones. 608 Las actitudes ps�quicas. 600 - Los puntos de contacto entre colonizadores y colonizados. 610 El poder pol�tico. 611 La escuela. 612 Los medios laborales. 612 Las Iglesias. 613 Socializaci�n y dependencia. 613 - Fen�menos de repliegue de la sociedad colonizada. 615 Los valores refugio. 615 Los mesianismos. 616 - Sistema colonial y desarrollo. 616 Una sociedad perif�rica. 617 Una sociedad desquilibrada. 617 Una sociedad inhibida. 618 II. LA DESCOLONIZACI�N. 619 Un proceso y un tipo de sociedad. 620 - El proceso de descolonizaci�n. 620 El c�rculo vicioso de la sociedad colonizada. 620 Los factores de cambio. 621 El peso de estos factores en las sociedades colonizadas modernas. 622 La acci�n de las elites. 622 Los jefes carism�ticos. 623 Las ideolog�as. 624 La movilizaci�n. 624 - La sociedad postcolonial. 626 La dependencia continua. 626 Aspiraciones frustradas y desviadas. 627 Sudamericanizaci�n o dirigismo. 627 Las elites. 628 Luchas y conflictos. 629 Sociedades postcolonial, desarrollo y neocolonialismo. 630 III. CONCLUSI�N. 631 Cap. XV: EL PROCESO REVOLUCIONARIO. 633 La sociolog�a de la revoluci�n. 634 Revoluci�n, cambio social y acci�n hist�rica. 635 Procedimiento a seguir en el presente cap�tulo. 636 I. ANTECEDENTES, FACTORES Y CONDICONES DE LAS REVOLUCIONES. 636 )Qu� es la revoluci�n?. 636 - La sociolog�a marxista del proceso revolucionario. 637 Propiedad privada y lucha de clases. 637 Rol hist�rico de la clase proletaria. 638 Una p�gina de Marx. 639 Factores, condicones y agentes de la revoluci�n. 640 Un sistema coherente, cerrado, previsional o prof�tico. 640 Algunos problemas. 641 - Los antecedentes de las revoluciones. 642 *Algunas generalizaciones provisionales+. 642 Discusi�n. 643 Frustraciones econ�micas. 644 Pobreza y revoluci�n. 646 Ausencia de un modelo general. 647 II. LA EMPRESA REVOLUCIONARIA. 647 - La ideolog�a revolucionaria. 648 Una tradici�n revolucionaria. 648 Rechazo de un presente. 649 Principio de totalidad. 649 El recuerdo de un pasado. 650 La inspiraci�n religiosa. 651 - El desarrollo de la empresa revolucionaria. 652 Un proceso escalonado. 652 Divisiones y unanimidades. 653 Comuni�n y exaltaci�n colectivas. 653 Los s�mbolos. 654 Extremistas y moderados. 654 Partido y masas. 655 La contrarrevoluci�n. 655 Las decepciones. 656 III. CONCLUSI�N. 657 CONCLUSI�N: )QU� ES LA SOCIOLOG�A?. 659 La sociolog�a como disciplina cient�fica. 659 Los l�mites de nuestra exposici�n. 660 )Una intenci�n imposible?. 661 La historicidad de la sociolog�a. 662 - La sociolog�a en situaci�n. 662 Una ciencia inmersa en su objeto. 662 Un objeto de estudio inacabado. 663 La aceptaci�n de un desaf�o. 664 - Sociolog�a y acci�n hist�rica. 665 Sociolog�a y cr�tica social. 665 Las teor�as reformadoras. 666 Los an�lisis cr�ticos. 666 Las investigaciones estrat�gicas. 667 La sociolog�a al servicio de todas las causas. 668 Un problema de �tica. 669 BIBLIOGRAF�A COMENTADA. 671 �NDICE DE CITAS DE AUTORES. 679 �NDICE DE MATERIAS. 685 |
1725 | SANTESMASES MESTRE MIGUEL | 2 INSTRUMENTOS DE PROMOCI�N Y DIRECCI�N DE VENTAS | |
1726 | SANTESMASES MESTRE MIGUEL | 3 PUBLICIDAD Y RELACIONES P BLICAS EN LAS PYMES | |
1727 | CERVI�O JULIO | 4 LA IMPORTANCIA DE LA MARCA COMERCIAL | |
1728 | NIETO CHURRUCA ANA | EL ENTORNO INTERNACIONAL Y LAS PYMES | |
1729 | NIETO CHURRUCA ANA | T CNICAS DE INVESTIGACI�N Y PENETRACI�N EN MERCADOS EXTERIORES | |
1731 | NIETO CHURRUCA ANA | MARKETING-MIX | |
1732 | FIDALGO LUIS F. | ANUARIO DE BALEARES 1996 | |
1733 | VARIOS | NUEVAS ORIENTACIONES DE LA CONTABILIDAD DE GESTI�N | |
1734 | VARIOS | GLOSARIO DE CONTABILIDAD DE GESTI�N (A - E) | |
1735 | VARIOS | GLOSARIO DE CONTABILIDAD DE GESTI�N (F - Z) | |
1736 | SMITHMICRO | QUICKLINK II FAX | |
1737 | GUIM JORDI | INTERNET PARA TODOS | |
1738 | ESEBBAG CARLOS | INTERNET EN LA PR�CTICA I | |
1739 | ESEBBAG CARLOS | INTERNET EN LA PR�CTICA II | |
1740 | ESEBBAG CARLOS | INTERNET EN LA PR�CTICA III | |
1741 | ESEBBAG CARLOS | INTERNET EN LA PR�CTICA IV | |
1742 | NIETO SOLIS, JOS� ANTONIO | MERCADO INTERIOR Y UNI�N EUROPEA I INTRODUCCI�N AL TRATADO DE MAASTRICHT |
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1751 | TORRENTE BALLESTER | FARRUQUI�O | GONZALO TORRENTE BALLESTER (Serantes, El Ferrol, 1910) es uno de los escritores m�s prestigiosos de la literatura espa�ola actual. Temas recurrentes de su mundo narrativo, de ra�z cervantina, son la mezcla de lo real y Io maravilloso y la siempre cambiante relaci�n entre el ser y el parecer. Dentro de su extensa obra -ambientada a menudo, como Farruqui�o, en su Galicia natal o un trasunto de la misma destacan t�tulos como su c�lebre trilog�a Los gozos y las sombras, Llevada a la televisi�n . |
1752 | TABUCCHI ANTONIO | LOS �LTIMOS TRES D�AS DE FERNANDO PESSOA | L1752.NDX ANTONIO TABUCCHI (1943) es uno be los principales narradores italianos de la actualidad. Catedr�tico de lengua portuguesa en Italia, es adem�s, uno de los m�ximos especialistas si no el m�ximo, en el poeta Fernando Pessoa, figura con respecto a la cual experimenta una fascinaci�n u una afinidad que palpitan a lo largo de su obra. Los �ltimos tres d�as de Fernando Pessoa es una fabulaci�n que gira en torno a los momentos finales del poeta portugu�s e imagina la despedida de sus heter�nimos y otras personas importantes en su vida. |
1753 | AMADO JORGE | MEMORIA DE UN NI�O | L1753.NDX Nacido en Brasil en 1912, JORGE AMADO es autor de m�s de una treintena de obras -do�a Flor y sus dos maridos, Gabriela, clavo y canela, Capitanes de la Arena, Cacao, etc.- traducidas a las principales lenguas del mundo y en las que ha sabido dar dimensi�n universal al peque�o rinc�n del mundo del que procede: la regi�n de Bah�a. Memoria de un ni�o es una deliciosa evocaci�n de los ambientes, personajes y episodios que rodearon los primeros a�os de la vida de Amado, transcurridos en las plantaciones de cacao y en poblaciones que, instaladas al borde de la exuberante vegetaci�n tropical, albergaban la pintoresca humanidad que andando el tiempo, habr�a de ser elemento caracter�stico de sus obras. |
1754 | SAVATER FERNANDO | EL MITO NACIONALISTA | L1754.NDX Fil�sofo, novelista, divulgador, FERNANDO SAVATER ha escogido a lo largo de su trayectoria distintos medios para hacer Llegar al p�blico un pensamiento atento a todos los fen�menos relevantes de nuestra sociedad y un esp�ritu contrario a cualquier dogma de la raz�n. Dentro de la gran variedad de temas de los que se ha ocupado puede encontrarse desde el �mbito m�s �ntimo u privado del individuo, hasta las manifestaciones p�blicas m�s notorias, como la pol�tica. |
1755 | PEREZ GALD�S BENITO | TORQUEMADA EN LA HOGUERA | |
1756 | NABOKOV VLADIMIR | LA VENEZIANA | L1756.NDX Autor de una obra extensa, personal e inconformista que lo ha Llevado a ser considerado uno de los escritores m�s importantes de este siglo, VLADIMIR NABOKOV (1899-2971) escribi� novelas tan conocidas comto Lolita, P�lido fuego o Ada, o el ardor. En La Veneziana, relato semifant�stico que gira en torno a un cuadro del siglo XVI italiano, se pueden apreciar su dominio de la t�cnica narrativa, su capacidad para recrear ambientes y transmitir sensaciones, y el �cido sentido del humor casi siempre presente en su labor creativa. |
1757 | MARCO AURELIO | MEDITACIONES (SELECCI�N) | L1757.NDX Emperador por adopci�n, MARCO AURELIO (121-180 d.C.) fue, adem�s de gobernante, uno de los m�s grandes pensadores del mundo romano. Redactadas al final de su vida, sus singulares Meditaciones, manual de principios de la psicolog�a y la moral estoicas, toman como objeto la inevitabilidad de las cosas, la b�squeda de la virtud v la indiferencia del sabio ante los bienes v los males, constituyendo hoy en d�a una materia de lectura y reflexi�n tan �til y rica como cuando fueron escritos. |
1758 | MILL J.S. | DIARIO | |
1759 | DIESTE RAFAEL | CAMINO DE SANTIAGO Y OTROS RELATOS | |
1760 | DUBY GEORGES | LEONOR DE AQUITANIA - MAR A MAGDALENA | L1760.NDX Medievalista de prestigio, GEORGES DUBY es uno de los historiadores contempor�neos m�s conocidas entre el gran p�blico. Sobresale en �l la originalidad de sus enfoques, su forma de analizar el arte, la literatura, los documentos, para elaborar un retrato sugerente, articulado y coherente de la mentalidad? la sociedad y las formas de vida del pasado. En este sentido, destaca su especial atenci�n a la mujer como una pieza fundamental de las sociedades hist�ricas relegada al olvido por la historiograf�a tradicional. |
1761 | FAULKNER WILLIAM | HUMO | L1761.NDX WILLIAM FAULKNER (1897-1962), uno de los principales renovadores de la prosa del siglo XX, elev� con sus cuentos v novelas a la altura de mito al Sur heredero de la derrota en la Guerra de Secesi�n de los Estadas Unidos. Protagonizado por Gavin Stevens, fiscal del paradigm�tico distrito de Yoknapatawpha, Humo es un relato de corte policiaco en el que, a lo largo de una vista previa para determinar si hay o no delito en una muerte accidental, asistimos al paulatino descubrimiento de los resortes y motivaciones que dominan unas vidas determinadas por el orgullo, el rencor y la codicia. |
1762 | ZOLA MILE | UNA P�GINA DE AMOR | |
1763 | ALARC�N P.A. | EL NI�O DE LA BOLA | |
1764 | GAMOW GEORGE | BIOGRAF�A DE LA F SICA | |
1765 | ASTURIAS MIGUEL ANGEL | EL PAPA VERDE | |
1766 | McCULLENS CARSON | REFLEJOS� EN UN OJO DORADO - LA BALADA DEL CAFE TRISTE | |
1767 | HALCON MANUEL | MANUELA | |
1768 | MORAVIA ALBERTO | LA MASCARADA | |
1769 | PRATOLINI VASCO | CR�NICA FAMILIAR | |
1770 | SANCHEZ MAZAS RAFAEL | LA VIDA NUEVA DE PEDRITO DE ANDIA | |
1771 | TOLSTOI LEON | HADZHI-MURAT | |
1772 | SCOTT WALTER | LA NOVIA DE LAMMERMOOR | |
1773 | SENDER R. J. | EPITALAMIO DEL PIETRO TRINIDAD | |
1774 | DOS PASSOS JOHN | INICIACI�N DE UN HOMBRE | |
1775 | DARWIN Ch. R. | VIAJE DE UN NATURALISTA | |
1776 | VARIOS | POESIA MEDIEVAL ESPA�OLA | |
1777 | DOSTOIEVSKI | POBRES GENTES | |
1778 | DELIBES MIGUEL | CINCO HORAS CON MARIO | |
1779 | LEPAGE HENRI | MA�ANA, EL CAPITALISMO | L1779.NDX L a crisis econ�mica mundial iniciada en 1973 ha creado un clima de opini�n desfavorable para la teor�a econ�mica, acusada de no dar soluci�n a los problemas, y el sistema de producci�n capitalista, amenazado por el estancamiento, la inacci�n y el paro, Sin embargo, precisamente a lo largo de las dos �ltimas d�cadas ha surgido en Estados Unidos, en torno a las Universidades de Chicago y Virginia, un pujante movimiento intelectual que ha sentado las bases de un nuevo paradigma te�rico orientado a subrayar las virtualidades de la econom�a de mercado y de la ideolog�a liberal y a responsabilizar al Estado-providencia y al intervencionismo gubernamental de la crisis. Aunque esa corriente ha nacido, en los departamentos de teor�a econ�mica, sus investigaciones se han extendido al dominio de la ciencia pol�tica y de la historia. HENRI LEPAGE resume en MA�ANA, EL CAPITALISMO las principales contribuciones a esa revoluci�n te�rica: los principios del monetarismo y la cr�tica de Milton Friedman al keynesianismo; las teor�as del consumidor y del capital humano de Gary Becker; la escuela de la "Nueva historia econ�mica", iniciada con los trabajos de Robert Fogel; la teor�a de los derechos de propiedad' y las hip�tesis sobre el origen del capitalismo de Douglas North; la escuela del "Public Choice" de James Buchanan y Gordon Tullock, etc. |
1780 | GALBRAITH JOHN KENNETH | EL CAPITALISMO AMERICANO | 1780.NDX En el transcurso de los �ltimos a�os, John Kenneth Galbraith, profesor de la Universidad de Harvard, ha alcanzado una popularidad no acostumbrada entre economistas. De personalidad irritante y provocativa, se ha enfrentado con algunos de los t�picos m�s �rraigados en la ciencia econ�mica. En EL CAPITALISMO AMERICANO, que alcanza ahora su 5." edici�n castellana, Galbraith analiza brillantemente la econom�a de los Estados Unidos, y estudia su estructura y sus diferencias con otros pa�ses capitalistas. Al mismo tiempo pone de relieve, por vez primera, un nuevo factor de la econom�a actual: el poder compensador, que permite ac tuar contra el poder de los monopolios y contribuye a mejorar el sistema de mercado. Prologo de Fabi�n Entap�. INTRODUCCI�N PROLOGO 1. La inseguridad de la ilusi�n 2. Los fundamentos de la fe 3. El problema del poder 4. El abandono del modelo 5. El renacimiento del poder de mercado 6. La psicosis de depresi�n 7. La econom�a del desarrollo t�cnico 8. La extra�a econom�a de ]a opulencia 9. La teor�a del poder compensador 10. El poder compensador y el Estado 11. El caso de la agricultura 12. El papel de la decisi�n descentralizada 13. El papel de ]a decisi�n centralizada 14. Decisi�n centralizada e inflaci�n �NDICE ALFAB�TICO |
1781 | RUIZ VADILLO | EL NUEVO CODIGO PENAL I | |
1782 | SERRANO BUTRAGUE�O IGNACIO | EL NUEVO CODIGO PENAL II | |
1783 | MARCHENA GOMEZ MANUEL | EL NUEVO CODIGO PENAL III | |
1784 | MARTINEZ-PEREDA JOS� MANUEL | EL NUEVO CODIGO PENAL IV | |
1785 | VERCHER NOGUERA | EL NUEVO CODIGO PENAL V | |
1786 | HAMMETT DASHIELL | COSECHA ROJA | L1786.NDX Dashiell Hammett COSECHA ROJA El magnate de la prensa de Personville contrata a un detective de la agencia Continental para que limpie la ciudad de sus enemigos. Trabajando con m�todos directos y contundentes que nada tienen que envidiar a los de los propios criminales, el detective descubrir� que la basura est� en todos los rincones y en todos los bandos, Esta es sin duda la mejor novela de Dashiell Hammett, padre del g�nero negro, as� Ilamado precisamente por la violencia y brutalidad de sus descripciones. Dashiell Hammett naci� en Eastern Shore (Maryland) en 1894, y muri� en 1965, retirado de la profesi�n que lo inmortaliz�. Sargento de un cuerpo de ambulancias motorizadas durante la primera guerra mundial, enferm� de los pulmones; fue as� licenciado y, regresando a su pa�s, donde hab�a ejercido los m�s diversas oficios, agreg� a sus tareas la de detective privado en ]a celeb�rrima agencia Pinkerton. De sus experiencias en ella surgi� precisamente su vocaci�n literaria y, t as varias publicaciones menores obtuvo un �xito extraordinario con Cosecha roja (1929), lo que le anim� a escribir tambi�n El halc�n maltes (1930). La llave de cristal (1931) y El hombre delgado (1432), t�tulos que configuran el n�cleo central de su obra. Padi e de la novela negra, Hammett revitaliz� el g�nero policiaco, llev�ndolo a un nivel de impecable calidad literaria. |
1787 | CONAN DOYLE ARTHUR | AVENTURAS DE SHERLOCK HOLMES | L1787.NDX Sir Arthur Conan Doyle -nacido en Edimburgo en 1859, y muerto en 1930- se decant� hacia el ejercicio literario por dos motivos: ejercitar su pasi�n por la Il�gica deductiva y redondear sus m�s bien magros ingresos. m�dico notable, apasionado de los deportes, no, pudo imaginar que su hoby lo inmortalizar�a, al hacerle coincidir con la figura del flem�tico, mis�gino, drogadicto e impecable Sherlock Holmes, sin duda el mas famoso detective de todos los tiempos. Desde 1887 (I/n Estudio en escarlata) hasta 1927 (con una colecci�n de casos sacados de los archivos de su fiel doctor Watson), Holmes presidi� la vida de Conan Doyle y, como ning�n otro personaje de la literatura contempor�nea, concit� en su torno una admiraci�n universal rayana en el fanatismo. Su creador, amargado por la muerte de su hijo en la primera guerra mundial, dedic� los �ltimos a�os de su vida a la pr�ctica y difusi�n del movimiento espiritista. LAS AVENTURAS DE SHERLOCK HOLMES La desconcertante genialidad del mas famoso detective de todos los tiempos aparece brillantemente representada en esta cuidadosa selecci�n de los mejores relatos de sir Arthur Conan Doyle, maestro de la novela-problema. Tres estudiantes sospechosos de robo, un matrimonio perseguido por la Mafia, un caballo que debe ganar a cualquier precio, una inteligente asesina que tal vez no Io sea y -como remate-- la derrota de Sherlock Holmes a manos de una mujer. |
1788 | QUEEN ELLERY | CARA A CARA | 1788.NDX Ellery Queen es, como se sabe, el autor y el personaje de una gigantesca saga literaria que desde 1928 (El misterio del sombrero de copa) viene fascinando a millones de lectores de todas las lenguas. Ellery, hijo de un Inspector de la polic�a neoyorquina, envarad~ y un tanto ex�tico detective que usa quevedos y detesta la violencia, considera al mundo como un tablero de ajedrez, y su mayor placer proviene de los desaf�os a su inteligencia, merito que coloca por encima de cualquier otro. Detr�s de este autor-personaje est� la estrecha colaboraci�n de una pareja de autores reales, Frederic Dannay y Manfred B. Lee (primos entre s�, y ambos nacidos en 1905), que tambi�n han firmado otras historias con el seud�nimo de Barnaby Ross, acerc�nd~se en la actualidad a la fabulosa cifra de un centenar de novelas publicadas en el �ltimo medio siglo. CARA A CARA Si la v�ctima ama la m�sica y los crucigramas, parece I�g�co buscar en torno a esas aficiones para descubrir el nombre de su asesino. As� lo piensa el c�lebre y astuto Ellery Queen, pero los hechos se empe�an en contradecirlo. Sin soluci�n aparente, el enigma es sin embargo tan claro como un crucigrama del que se tienen las respuestas, y el lector se sorprender� de no haberlo desentra�ado hasta el imprevisible final. |
1789 | CHANDLER RAYMOND | EL SUE�O ETERNO | L1789.NDX La vida de Raymond Chandler (nacido en Chicago en 1888, y muerto en La Jolla en 1959) estuvo marcada por el alcohol, el aislamiento, y una actitud desconfiada y esc�ptica hacia sus contempor�neos. Enamorado de la literatura desde la infancia, la ejerci�, sin embargo tard�amente: su primera novela (precisamente El sue�o Eterno) apareci� en 1939. A ella siguieron seis m�s (Adi�s mu�eca, La ventana siniestra, La dama del lago, La hermana Peque�a, El largo adi�s y Playback), todas protagonizadas por el investigador privado Philip Marlowe, quyotesco y desencantado, uno de los personajes mas extraordinarios de la historia de la novela polic�aca. Con una mirada cr�tica pero tambi�n piadosa, Chandler supo describir como pocos las entra�as de la sociedad opulenta de nuestra �poca. |
1790 | HIGHSMITH PATRICIA | EL CUCHILLO | 1790.NDX Patricia Highsmith naci�, en Fort Worth (Texas) en 1921, pero curs� sus estudios elementales y superiores en Nueva York. Con su primera novela (Strangers on a Train) salt� bruscamente a la fama, hasta el punto de que el gran direc tor Alfred Hitchcock la eligi� para hacer con su tema el famoso film del mismo t�tulo. Por su segundo libro (The Talented Mr. Ripley) obtuvo el premio Edgard Allan Poe Award, otorgado por la Mystery Writers of America, conso lidando un prestigio que su restante producci�n, con t�tulos como The Cry of the Owl, The Glass Cell o A suspension of Mercy, no hizo m�s que acrecentar. Ha declarado que est� �interesada en los efectos de la culpa sobre mis h�roes , y El cuchillo, con su acosado y conflictivo protagonista, es buena prueba de ello. EL CUCHILLO Un asesinato, acompa�ado de horribles mutilaciones, una neur�tica con dos intentos de suicidio, un abogado con fuertes sentimientos de culpa, u un teniente de polic�a fan�tico v eficaz como una m�quina de triturar sospechosos. Todo parece claro Y las evidencias son abrumadoras. Pero las apariencias no solamente enga�an, sino que pueden convertirse en una irracional tela de Ara�a que alahe por atrapar a un inocen te. |
1791 | STANLEY GARDNER ERLE | EL CASO DEL JUGUETE MORT FERO | L1791.NDX EL CASO DEL JUGUETE MORT�FERO El inter�s por la custodia de un ni�o hu�rfano puede ser un hecho meritorio y caritativo, pero las cosas cambian cuando la codicia hace su entrada triunfal en el juego... cambian hasta el punto de provocar un asesinato. Es ahora cuando la intervenci�n de Perry Mason y su inseparable secretaria se hace indispensable: detalles m�nimos, astucias jur�dicas y legales, sagacidad y perseverancia urdir�n una red MORT�FERA e ineludible para el asesino. Erle Stanley Gardner -nacido en Malden (Massachusetts) en 1889- tuvo desde joven una vida bastante agitada; buscador de minas, boxeador aficionado empleado de factor�as, recal� finalmente como pasante de abogado, tarea que le pe rmiti� ent usiasmarse por el mundo de las leyes. De all� saldr�a la creaci�n de Perry Mason, su extraordinario personaje de fama mundial, el detective-jurista que soluciona los mas embarullados casos con arreglo a c�digos y legislaturas. Desde 1932 - a trav�s de libros, publicaciones peri�dicas, radio y, posteriormente, televisi�n - Perry Mason mantiene una sostenida audiencia, fiel a la matem�tica perfecta estructura de sus casos, siendo el autor uno be los m�ximos exponentes de la llamada novela problema donde el acento est� puesto en la sabia resoluci�n de una intriga. |
1792 | HADLEY CHASE JAMES | EL SECUESTRO DE MISS BLANDISH | L1792.NDX En 1939, y con su primera novela (Justamente El secuestro de miss Blandish), James Hadley Chase se instal� de golpe en el selecto y restringido Olimpo de los cl�sicos hardboiled (hirvientes) de la novela negra americana. Curiosamente, se tratara de un ingles cuyo verdadero nombre es Ren� Raymond), nacido en Londres en 1906, que por entonces no hab�a pisado nunca los Estados Unidos. Hoy d�a a sus 75 anos y con medio centenar de novelas escritas el magisterio de Hadley Chase es indiscutible en el g�nero: desde que abandon� su puesto de director de la revista de la RAF y se dedic� exclusivamente a escribir, las ceremonias de horror y crueldad que ha imaginado (Una radiante ma�ana estival, Peligroso si anda suelo, Acuestala sobre los lirios) han dado, merecidamente, la vuelta al mundo. EL SECUESTRO DE MISS BLANDISH Una siniestra pandilla de gangsters americanos secuestra a la se�orita Blandish, rica y hermosa heredera. Capitaneada por la implacable Ma Grisson y por su perverso hijo Slim, la banda sumergir� a la muchacha en una situaci�n de horror, humillaciones y p�nico, que dar� lugar a la obra maestra de la dureza en la �novela negra�. Una pesadilla que har� temblar al m�s indiferente lector. |
1793 | BLAKE, NICHOLAS | LA BESTIA DEBE MORIR | L1793.NDX Nicholas Blake es un famoso seud�nimo que encubre al no menos c�lebre l�rico brit�nico Cecil Day-Lewis, poeta oficial de la corona de Inglaterra, traductor al ingl�s de las �Ge�rgicas� de Virgilio, y autor de una obra po�tica y ensay�stica que lo coloca entre los principales escritores vivientes de su lengua. Day-Lewis naci� en Ballintubber (Irlanda), en 1904, y estudi� posteriormente en Oxford, cuya c�tedra de Poes�a ocupar�a m�s tarde. Se plante� el g�nero polic�aco como una apuesta intelectual, porque estaba convencido de que la llamada novela-problema no daba mas de si, y se propuso renovarla. Sus incondicionales, que son muchos, aseguran que as� lo hizo: al menos, debe admitirse que con la figura de Nigel Strangeways, protagonista de la mayor�a de sus obras, cre� al mas culto, refinado y sensible detective de la historia del g�nero. LA BESTIA DEBE MORIR. Martie, un ni�o de siete a�os, ha ido al pueblo en busca de caramelos, y regresa a su casa cuando ya es noche cerrada. Al atravesar la carretera, dos faros lo enceguecen de repente; el conductor no detiene la marcha y en seguida vuelve a reinar el silencio. Pero Martie ha muerto. Este hecho cambiar� la vida de su padre, el escritor de novelas polic�acas F�lix Lane. A partir de ahora un �nico objetivo mover� sus pasos: la espera y la b�squeda afanosa del ineludible acto de venganza. |
1794 | CAIN JAMES M. | EL ESTAFADOR | James Mallaham Cain naci� en Annapolis (Maryland) en 1842, y muri� en octubre de 1977. Se licenci� en 1917 en el Washington College, del que su padre era presidente. y durante m�s de quince anos ejerci� el periodismo. En 1934. con �El cartero Ilama dos veces�, su primera novela, alcanz� la celebridad de la noche a la ma�ana. Emparentado con Dashiell Hammett por la dureza y concisi�n de su estilo, Cain consolido su prestigio con t�tulos como Pacto de sangre, Una Serenata, El Estafador, o El Simulacro del amor. Sin embargo, despu�s de la segunda guerra mundial, Cain fue decant�ndose cada vez m�s hacia los temas melodram�ticos y sentimentales, abandonando as� la linea dura y �spera que le hab�a hecho definir el arte de escribir como �un proceso genital�. |
1795 | STOUT REX | CUANDO SUENA EL TIMBRE | Rex Stout naci� en 1886. Para demostrar que no
es necesaria la acci�n en la novela de misterio, cre� la figura del
hombre-m�quina de pensar: Nero Wolfe, el detective que naci� a la vida
literaria en 1934 y en seguida logr� eclipsar a su creador. Wolfe pesa 140
kilos, s�lo mantiene discusiones acaloradas con su cocinero franc�s, no
permite que nada ni nadie altere el horario ni turbe la paz de sus
comidas, y dedica cuatro horas diarias a su colecci�n de orqu�deas
ex�ticas. En los ratos que le dejan libres la buena mesa y los
invernaderos, se ocupa de su profesi�n: soluciona los problemas sin
moverse de su casa, ver a los sospechosos ni examinar las pruebas: le
basta con unir en su prodigiosa cabeza los elementos que estaban dispersos
en los informes de sus ayudantes. CUANDO SUENA EL TIMBRE El asesino hab�a dejado el cad�ver, pero se hab�a llevado la bala. Todas las pistas hab�an quedado borradas. Para colmo, el F.B.I. estaba en el ajo, con sus escuchas electr�nicas y esos mil aparatos que obligaban a Nero Wolfe a vivir en condiciones insoportables. Aquello ten�a que acabar; Wolfe trabajando en un cuartucho, hablando en susurros y con el televisor en marcha para no ser o�do? Intolerable: caiga quien caiga, pese a quien pese, la normalidad ha de volver, pero para ello es preciso descubrir al criminal. |
1796 | THOMPSON JIM | 1280 ALMAS | La vida de James Myers Thompson -nacido en la
reserva india (kiowa-comanche) de Caddo. Oklahoma. en 1906, y muerto en
1977- fue tan dura y desgarrada como el lenguaje con que escribi� su obra.
Pobre y desamparado desde la infancia, trabaj� como mozo de hotel.
ayudante de fontaner�a, camionero. vendedor ambulante, experto en
explosivos, guardi�n armado, recolector eventual, etc. Cuando comenzaba a
hacerse un nombre como escritor y guionista de cine, bien cumplidos los
cuarenta a�os, el maccarthismo lo barri� de circulaci�n incluy�ndolo en
las famosas listas negras. La incomodidad de su expresi�n literaria -que
no ahorra �tacos� ni las mas bruscas expresiones popular-no colaboro a
mitigar su fama de autor maldito, y solo en los �ltimos anos un tard�o
reconocimiento ha venido a situarlo entre los mas grandes nombres de la
novela policiaca. 1280 ALMAS El pueblo es peque�o -1280 habitantes- pero la corrupci�n grande. Comenzando por el sheriff, Nick Corey, que no duda en emplear los mas inmorales procedimientos para asegurarse la reelecci�n. A la sordidez que marca la carrera pol�tica de Corey, se une el paralelo horror de su vida privada: su mujer, un cunado subnormal, su amante, a los que no vacilar� en utilizar, enfrentando unos a otros hasta la destrucci�n final. El mas provocativo y hasta descarnado lenguaje de la novela negra. |
1797 | CHESTERTON G.K. | EL CANDOR DEL PADRE BROWN | Gilbert Keith Chesterton naci� en Londres en
1874 y muri� en esa misma ciudad en 1936. Si hubiera podido elegir, habr�a
pasado a la posteridad por sus pol�micos y agresivos ensayos. Pero la
posteridad le escogi� entre los suyos principalmente por haber creado el
personaje del padre Brown, Chesterton se convirti� al catolicismo en 1922.
Desde entonces se bati� con ardor por su nueva fe, con la combatividad
propia de los conversos. Sin embargo, as� como en todos sus escritos dio
muestras de igual ansia de apostolado, en las narraciones del padre Brown
este factor queda relegado a un lugar muy secundario debido al inter�s que
despiertan los enigmas y al humor que surge en m�ltiples ocasiones. EL CANDOR DEL PADRE BROWN Pocas veces las apariencias han enga�ado tanto como en el caso del padre Brown. Parec�a obvio que tanto candor y catolicismo apost�lico y romano en la anglicana Inglaterra estar�an destinados al fracaso. Sin Em bargo, la maestr�a de Chesterton hace que su curita tenga un gran �xito. Una de las claves es el humor y la inteligencia de la narraci�n. La otra, esa astuta socarroner�a con la que el padre Brown ser�a capaz de hacer que un lama tibetano quedara convencido de que entiende el misterio de la Sant�sima Trinidad. |
1798 | McCOY HORACE | LUCES DE HOLLYWOOD | L1798.NDX Horace McCoy naci� en Pegram (Tennessee), en 1897, y muri� en Los Angeles (California), en 1955. Fue voceador de peri�dicos, vendedor ambulante, taxista, periodista deportivo y, finalmente, colaborador habitual de la revista Black Mask. La Gran Depresi�n le devolvi� a una inestabilidad que ya cre�a superada. Emigr� a California y, sin dejar las colaboraciones en Black Mask, se gan� la vida de las m�s variadas formas: guardaespaldas, pe�n agr�cola, luchador y camarero. Escribi� narraciones cortas, multitud de guiones cinematogr�ficos y seis novelas, algunas de las Cuales, como Acaso no matan a los caballos o Luces de Hollywood, trascienden ampliamente el g�nero de novela negra o de misterio para ser, �nicamente, grandes novelas. �ACASO NO MATAN A LOS CABALLOS ? LUCES DE HOLLYWOOD No hay int�rprete que sepa traducir el lenguaje de la fr�a y burocratizada ley de unos jueces satisfechos y convencidos de su sagrada misi�n al idioma de los j�venes atenazados por la miseria econ�mica, moral y f�sica que reinaba en la NORTEAM�RICA de la Gran Depresi�n. �Asesinato? �Qu� tonter�a! �Acaso no matan a los caballos? Y no es mayor el entendimiento ni menor la violencia bajo las luces de Hollywood, donde veinte mil extras han acudido para obtener lo que quiz�s uno logre: triunfar, salir de aquella misma miseria que todo lo abarca. |
1799 | DERR BIGGERS EARL | EL LORO CHINO | Earl Derr Biggers naci� en 1884 y muri� En 1433. Su carrera literaria se vio coronada por el �xito en 1925. cuando apareci� la primera novela protagonizada por Charlie Chan, el detective chino, pero chino de Honolulu. que pronto iba a eclipsar a su autor y a condenarle poco menos que al anonimato. En 19 19 cuando China estaba en plena convulsi�n y todo Occidente cre�a a pies juntillas en el tremendo �peligro amarillo�, Biggers fue a pasar unas tranquilas vacaciones a Honolulu. Los peri�dicos del lugar, en aquel 1919, no dejaran de alabar al detective chino Chang Apala, el as de la polic�a isle�a. Y Bigeers pens� que un chino bueno seria una nota ex�tica destinada al �xito, m�xime cuando entonces todos los chinos eran mas que malos. El triunfo no se hizo esperar: el cine, la radio, los comics y los libros popularizaron a Charlie Chan, a costa de Earl Derr Biggers. |
1800 | MAcDONALD, ROSS | EL CASO GALTON | Ross Macdonald es el seud�nimo que utiliza
Kenneth MiIlar, nacido en Los Gatos (California) en 1915. Sus padres se
separaron poco despu�s del nacimiento de Kenneth, y el ni�o fue educado
por su madre en Canad�. Volvi� a Estados Unidos para estudiar en la
Universidad de Michigan, fue oficial de comunicaciones durante la Segunda
Guerra Mundial y se cas� con Margaret Sturm, que m�s tarde publicar�a
novelas policiacas con su nombre de casada: Margaret Millar. En 1949,
despu�s de haber escrito algunas novelas con su nombre verdadero, Kenneth
Millar decidi� crear un personaje y adopt� un seud�nimo. Estableci� as� la
uni�n entre Ross Macdonald y Lew Archer, el detective cada vez m�s
decepcionado de quien su autor opina que pese a sus esfuerzos y a su
dureza, nunca lograr� cambiar nada, porque un hombre solo no puede cambiar
a toda la sociedad. EL CASO GALTON La anciana se�ora Galton era demasiado rica C hab�a esperado demasiado tiempo: veinte a�os hab�an transcurrido desde la desaparici�n de su hijo. Eso lleva al detective Lew Archer hacia el pasado. Y no le es f�cil remover un pasado tan sucio sin enfrentarse con quienes no quieren que salga a la luz 3: emplean cualquier m�todo para enmascararlo. Pero Archer sigue adelante: si el origen de la fortuna de los Galton es turbio, m�s turbias a�n aparecen las maniobras para hacerse con una herencia fabulosa |
1801 | ALLAN POE | LOS CRIMENES DE LA RUE MORGUE | Edgar Allan Poe, poeta, narrador y cr�tico
literario norteamericano, naci� en Boston en 1809. Hijo de actores, queda
hu�rfano muy joven y fue adoptado por la familia Allan, que lo envi� a
estudiar a Inglaterra. La vida de Poe est� envuelta en la leyenda tejida,
despu�s de su muerte, por su agente literario, que exager� sus dolencias
neur�ticas y su alcoholismo hasta convertirle en una figura casi sat�nica.
Sus obras -entre las que destacan Las Aventuras de Arthur Gordon Pym,
Narraciones extraordinarias y Poemas fueron elogiadas por Baudelaire y
Mallarme, pero su influencia se dej� sentir tambi�n en la pintura y
Gauguin se inspir� en el poema The Raven para realizar uno de sus cuadros
m�s famosos: Never Move considerado como el creador de La moderna novela
policiaca, y el detective Dupin incorpora al g�nero de misterio y horror
un matiz de seriedad anal�tica e intelectual. Edgar Allan Poe muri� en
Baltimore en 1849. LOS CR�MENES DE LA RUE MORGUE Y OTROS RELATOS El negro, subido a la alt�sima rama muerta del �rbol solitario, hace pasar el escarabajo de oro por el vac�o ojo izquierdo de la calavera. En la rue Morgue, tras los alaridos femeninos, dos voces disputan: una es francesa y otra la de un extranjero de modulaci�n extravagante; la casa aparece cerrada por dentro y s�lo se encuentran dos cad�veres de mujer. Mar�a Roget ya hab�a desaparecido una vez y vuelve a hacerlo; pero ahora no puede regresar sola: su cad�ver -�su cad�ver? flota en el Sena. Todo tiene su l�gica: el m�rito est� en hallarla. |
1802 | HIMES CHESTER | POR AMOR A IMABELLE | Chester Bomar Himes naci� en 1909 en Jefferson
City (Missouri). En 1926, cuando ser negro y cursar estudios superiores no
estaba al alcance de casi nadie, logro ingresar en la Universidad de Ohio
trabajando en bares y hoteles para costearse la carrera. Pe ro la
integraci�n era imposible: en 1928 fue condenado a 20 a�os por atraco a
mano armada. Pas� siete en el penal y poco despu�s inici� el camino del
exilio quiz�s voluntario, pero igualmente doloroso-traslad�ndose a
California. Luego viaj� a Par�s, donde Marcel Duhamel le anim� a escribir
para la Serie noire de Gallimard. Sigui� huyendo del racismo, que
consideraba muy arraigado en Francia, y se estableci� en Moraira
(Alicante), donde vive con su segunda esposa. Su literatura es t�picamente
negra: negra la tem�tica, negro el color de la piel de los personajes y
negro el pozo de marginaci�n en el que se hallan sumidos. POR AMOR A IMABELLE Ser polic�a negro en Harlem est� mal visto, y es dif�cil conservar a la vez la placa y la piel si uno va de ursulino y lleva un lirio en la mano, en lugar de empu�ar una pistola larga y reluciente. Y aunque la pistola de Ata�d Ed Johnson pueda cargarse a una piedra y la de Sepulturero Jones enterrarla, s�lo son dos polic�as negros. Todo lo que pueden hacer es actuar duro para imponer su muy heterodoxo sentido de la ley en ese universo de negros marginados; es decir, de seres doblemente machacados. |
1803 | LE CARRE JOHN | ASESINATO DE CALIDAD | John Le Carr� cuyo verdadero nombre es David
Cornwell es sin duda en la actualidad el m�s celebre representante de la
novela de intriga y espionaje. Estudiante en las universidades de Berna y
Oxford, profesor de Eton entre 1956 y 1958, ingres� dos a�os m�s tarde en
el Foreign Office, siendo destinado a Bonn y posteriormente a Hamburgo. De
su experiencia diplom�tica surgi� la idea de escribir una novela, El Esp�a
que surgi� del fr�o, que le catapult� a la fama internacional y le impuls�
a abandonar la diplomacia para dedicarse a escribir. Llamada para el
muerto, Una peque�a ciudad de Alemania, El amante ingenuo y sentimental,
El topo, El honorable colegial y, m�s recientemente, La gente de Smiley,
son los t�tulos que han ubicado a Le Carre en la primera l�nea de la
literatura contempor�nea. ASESINATO DE CALIDAD La esposa de un profesor ha sido asesinada, y todo hace pensar que nuevas v�ctimas engrosar�n la lista. En el �mbito de una antigua y respetable escuela p�blica inglesa, s�rdidas y encubiertas pasiones se ponen al descubierto. Gordo, feo, agotado como siempre, Smiley se dispone a llevar la investigaci�n como si se tratara de un juego: desde el fondo de su escepticismo sabe que, adem�s del asesino, todos podemos ser culpables. |
1804 | CHARTERIS LESLIE | ERA UNA DAMA | Leslie Charteris Bowyer Chin naci� en Singapur en 1907. Hijo de madre inglesa y padre chino, descendiente en I�nea directa de los emperadores de la dinast�a Chang, se traslad� a Europa para estudiar en la universidad de Cambridge, y en 1932 se instal� en los Estados Unidos. Precedido ya por la fama del personaje que hab�a creado -Sim�n Templar, El Santo-, fue contratado como guionista por la Paramount. En 1946 obtuvo la ciudadan�a norteamericana, y en 1965 consigui� un rotundo �xito con la realizaci�n de una serie televisiva basada en su inolvidable personaje. |
1805 | GIOVANNI JOS�E | LOS AVENTUREROS | |
1806 | BROWN FREDRIC | UN TRAGO PARA EL CAMINO | Fredric Brown naci� en Cincinnati (Ohio, USA)
en 1906, y muri� en 1972. despu�s de dejar la Universidad se dedic� a La
edici�n. Por razones de salud se vio obligado a residir en Arizona y Nuevo
M�xico, donde el clima era m�s benigno para sus bronquios. Sus obras, de
rara perfecci�n en la l�nea de la novela de misterio, suelen reflejar
notas destacadas de su biograf�a. Brown, al igual que sus protagonistas,
se vio obligado a trabajar por poco dinero en peque�os peri�dicos locales
como redactor y corrector. tambi�n �l era un desarraigado y un enferma. y
compart�a con sus personajes la semi clandestinidad de los pueblos
perdidos en el desierto cuyos habientes a�oran y esconden un pasado que se
adivina brillante y turbulento. UN TRAGO PARA EL CAMINO Amy acababa de legar a Mayville, un pueblo de Arizona casi fronterizo con M�XICO. Llevaba escaso equipaje, un coche no demasiado nuevo, la pensi�n pos alimentos que le enviaba el abogado de su ex-marido y una insaciable sed de whisky. Le asestaron un limpio navajazo en pleno coraz�n: muri� mientras dorm�a, totalmente borracha y completamente desnuda, como era habitual en ella. �Pistas? Al tonto del pueblo le gustaba espiar por la ventana del bungalow y hab�a una avispa reci�n muerta dentro del flotador del inodoro. |
1807 | HENDERSON CLARKE DONALD | UN HOMBRE LLAMADO LOUIS BERETTI | Donald Henderson Clarke naci� en South Hadley
(Massachusetts, USA) en 1887, y muri� en 1958. Realiz� estudios en la
Universidad de Harvard, trabaj� en el campo del periodismo y fue una de
las firmas m�s destacadas del peri�dico New York World. Su producci�n
literaria abarca dos campos bien diferenciados. Por una parte, escribi�
obras dedicadas al mundo del espect�culo, a los teatros de Broadway y a
las estrellas del cine; por otra, produjo novelas que encajan a la
perfecci�n dentro del genero de la novela negra. Tras el �xito de Un
hombre llamado Louis Beretti, escribi� Murderer's Holiday -una
continuaci�n de la saga de los Beretti centrada en la vida del hijo de
Louis- y Confidential. Al igual que tantos otros autores de su �poca,
trabaj� como guionista en Hollywood. UN HOMBRE LLAMADO LOUIS BERETTI Louis Beretti naci� despu�s de uno de los tiroteos que sol�an animar el barrio chino de Nueva York. Su infancia y su juventud tampoco fueron originales en aquel medio: robos, peleas, opio y ajustes de cuentas que siempre se saldaban con alg�n muerto. Pero Louis conserv� la honradez, pues nunca trafico con droga dura, nunca denunci� a un amigo ni nunca mat� sin justificaci�n. Y las consecuencias de la Ley Seca permitieron que tan honrado y rico ciudadano se convirtiera en ejemplo de h�roe que se-ha-hecho-a-s�-mismo . |
1808 | SPILLANE MICKEY | YO, EL JURADO | Mickey Spillane (Frank Morrison Spillane) naci�
en 1918, en Nueva York. Entre 1947 y 1952, durante la c�lebre �caza de
brujas� del senador Joe McCarthy, public� los siete libros mas vendidos de
la historia de la novela negra. Con ellos se puso a la cabeza de la lista
de escritores norteamericanos con mayor volumen de ingresos por sus obras.
La estructura de sus novelas corresponde a una f�rmula bien meditada:
presentar la violencia de los maestros de la novela dura, aunque siempre
aplicada en favor de la m�s estricta concepci�n del orden. As� como en
Hammett la violencia era una acusaci�n contra esa idea del orden, en
Spillane se convierte en la mejor arma para defenderlo. Mike Hammer es un tipo duro que, ante todo, defiende el orden. Es detective privado porque los polic�as han de sujetarse a un reglamento u no pueden ser lo bastante contundentes con los interrogatorios. Adem�s, tienen que dejar a Ios acusados a merced de los miembros del jurado, a los que enga�an con gran facilidad h�biles Ieguleyos. Pero Mike Hammer no se dejar enga�ar. Han matado a su mejor amigo y el asesino sigue sembrando la ciudad de cad�veres. Mike Hammer, tiene que adelantarse a la polic�a y erigirse en juez, jurado y verdugo del criminal. |
1809 | DARD FREDERIC | ARMAS PARA LA ETERNIDAD | |
1810 | SYMONS JULIAN | EL C�RCULO SE ESTRECHA | Julian Symons naci� en Inglaterra en 1912.
Adem�s de ser un gran conocedor de la literatura en general y de la novela
polic�aca en particular, ha sido periodista, ensayista, novelista y
bi�grafo. Su selecci�n de las cien mejores obras de la literatura polic�aca realizada a finales de la d�cada de los a�os cincuenta est� considerada como el aut�ntico cuadro de honor del g�nero. En noviembre de 1958 el Sunday Times le encarg� una secci�n dedicada a la novela detectivesca, que goz� de gran popularidad. Julian Symons, hermano y bi�grafo del tambi�n novelista A.J.A. Symons, ha escrito varias novelas policiacas, uno de los m�s importantes libros de consulta sobre el g�nero -Pictorial history of Crime- y un ensayo dedicado a las novelas de espionaje. |
1811 | BALLINGER BILL | RETRATO DE HUMO | William Sanborn Ballinger (Bill Ballinger)
naci� en 1905. Estudi� en la Universidad de Wisconsin (USA) y tras su
graduaci�n trabaj� para la prensa y la radio. En 1948 realiz� su primera
tentativa en el campo de la novela, y el �xito le llev� a seguir
escribiendo tanto obras polic�acas como de espionaje. En su producci�n
conserva el estilo directo y r�pido de la serie negra, pero introduce la
novedad de presentar alternativamente los puntos de vista que sobre el
mismo hecho sostienen los diferentes personajes de la obra. Ha escrito
guiones para el cine y la televisi�n, y ha publicado con los seud�nimos de
Frederic Freyer y B.X. Sanborn. RETRATO DE HUMO A sus diecisiete a�os, todos vividos en el miserable barrio de los mataderos de Chicago, Krassv Lleva muy bien aprendida la lecci�n: una chica guapa que sepa manejar a los hombres podr� llegar hasta la cumbre. Con escasos y bien seleccionados pelda�os, est� a punto de Llegar, pero queda un peque�o obst�culo. Para eliminarlo, deber� utilizar, como siempre, al hombre adecuado. Y ese hombre bien puede ser Danny, quien tras una larga u obsesiva b�squeda ha dado al fin con la muchacha. |
1812 | GOODIS DAVID | VIERNES 13 | David Goodis naci� en Filadelfia en 1917 y
muri� en la misma ciudad en 1967. Estudi� periodismo y trabaj� en una
agencia de publicidad. Su primera novela, Retreat from Oblivion, apareci�
en 1938, dos a�os antes de trasladarse a Hollywood para trabajar como
guionista de la Warner Brothers. Sin embargo, lo mejor de su obra
novel�stica surge en la �poca del maccartismo: Goodis nunca menciona las
persecuciones, las coacciones, los chantajes patrioteros ni ninguna de las
otras armas del senador Joe Mac Carthy y de sus amigos pol�ticos. La obra
de Goodis es un canto a la solidaridad, a la vez que un grito desgarrado
en favor del hombre, del individuo l�cido que se encuentra atrapado entre
dos violencias igualmente indeseables: la institucional y la del hampa,
ambas sometidas a sus propios mecanismos inmutables. VIERNES 13 Siempre ser� viernes y 13 para Hart. Porque es demasiado l�cido, porque piensa, siente, vive. Porque cree que los c�digos est�n al servicio del hombre, y no al rev�s; porque, aunque no tenga m�s remedio que refugiarse en el mundo del hampa, conserva sus ideas sobre los fines y los medios. Y tiene que huir. Es v�ctima de la violencia y tambi�n la ejerce. Los c�rculos se estrechan a su alrededor, y quedaran definitivamente cerrados un viernes 13, el d�a en que se ver� obligado a dar el golpe. |
1813 | LE BRETON AUGUSTE | EL CLAN DE LOS SICILIANOS | Auguste le Bret�n naci� en Francia en 1913.
Como tantos otros hu�rfanos de la Primera Guerra Mundial, se cri� en un
horfelinato, y pronto su car�cter rebelde le hizo conocer los
reformatorios. En 1946 inici� la publicaci�n de una serie de libros
autobiogr�ficos sobre su terrible infancia y juventud. En 1953 se adentr�
en el campo de la novela negra con Du rififi chez les hommes, que Jules
Dassin convirti� en un �xito cinematogr�fico con el nombre de Rififi. A
partir de este libro, que fue una aut�ntica revelaci�n por el ]lenguaje
duro, la utilizaci�n del argot y las descripciones del mundo del hampa, le
Bret�n ha escrito una treintena de t�tulos del g�nero negro, muchos de los
cuales han sido adaptados para el cine. EL CLAN DE LOS SICILIANOS El golpe que el evadido les propone es demasiado tentador: asaltar de la manera m�s incre�ble a los joyeros que transportan una fabulosa colecci�n de diamantes. Y el clan Manal�se acepta. Ya le han ayudado a escapar de la c�rcel y de la guillotina. Contraviniendo sus normas, trabajar�n con un extra�o. Ahora, la inclusi�n del evadido desencadena una serie de violencias, pasiones, astucias y recelos que culminar�n con la m�s p�rrica de las vendettas. |
1814 | NORD PIERRE | EL DOBLE CRIMEN DE LA L�NEA MAGINOT | Pierre Nord naci� en 1900 en Cateau (Nord, Francia). Durante la Primera Guerra Mundial fue hecho prisionero por acciones de resistencia a los alemanes, condenado a muerte, indultado y deportado a un Strafbataillon. En 1920 ingres� en la academia militar de Saint-Cyr yen1932 sigui� cursos en la Escuela Superior de Guerra. Poco m�s tarde se licenci� en Ciencias Pol�ticas. Como oficial de Estado Mayor, se especializ� en servicios de informaci�n, formando parte del famoso Deuxi�me Bureau. En 1940 volvi� a ser hecho prisionero por los alemanes, pero logr� evadirse y se integr� en la Resistencia, donde su nombre de guerra, coronel BrouilIard, fue poco menos que m�tico. Ha sido distinguido con numerosas condecoraciones no s�lo francesas, sino de otras naciones, En 1946, con el grado de coronel, abandon� el ej�rcito y se dedic� a la literatura. Ha escrito 62 novelas, muchas de las cuales han sido llevadas al cine. Su obra Les camarades sont morts es texto obligatorio en la Special Warfare School de Fort Bragg, California (USA). |
1815 | STARK RICHARD | A QUEMARROPA | A OUEMARROPA (UNA AVENTURA DE PARKER) Parker no est� organizado. Por supuesto, tiene amigos y conexiones, pero ~iempre va por libre. El hampa no puede tolerar el �xito de los independientes: la poderosa Mafia se lanza tras �l y, despu�s de darle por muerto, le arrebata gran parte de su importante bot�n. Pero Yarker ha sobrevivido y se mantiene al acecho de sus verdugos para liquidarlos. Es f�cil localizar a los miembros de una organizaci�n, pues son muchos y en alg�n momento han de quedar al descubierto. Sin embargo, es muy dif�cil hacerse con un hombre solo, prevenido, duro y dispuesto a completar su venganza. Richard Stark (Donald E. Westlake) naci� en 1933, en Brooklyn (Nueva York, USA). Cuando era ni�o su familia se traslad� a Albany, ciudad en la que efectu� sus estudios. Realiz� el servicio militar en las Fuerzas a�reas norteamericanas destacadas en Alemania. De vuelta a su pa�s, desempe�� funciones directivas en una agencia literaria y trabaj� en el cine y el teatro. En 1960 public� su primera novela, Los mercenarios, firmada con su nombre aut�ntico: Donald E. Westlake. Desde entonces, ha publicado m�s de un centenar de obras de muy diferentes estilos. Con el seud�nimo de Richard Stark, Westlake cre� a Parker, un-delincuente que se enfrenta al crimen organizado; con el de Tucker Coe present� a Mitch Tobin, polic�a expulsado del cuerpo: que trabaja como detective privado y se niega a solicitar la preceptiva licencia a las autoridades. |
1816 | JAPRISOT S BASTIEN | EL TREN DE LA MUERTE | S�bastien Japrisot EL TREN DE LA MUERTE Cuando al t�rmino de un viaje se revisa un tren suelen hallarse pa~a guas, pa�uelos y restos de bocadillo. Sin embargo, aquella ma�ana hubo un hallazgo ins�lito: el cad�ver es trangulado de una mujer tendido so bre una de las literas del comparti miento. Uno tras otro, los pasajeros que hab�an ocupado aquel departamento son brutalmente eliminados. El asesino no ha dejado ninguna pista, Si todo hace suponer que se guir� adelant�ndose a la polic�a, obli gada a enfrentarse a una cadena de cr�menes inexplicables. S�bastien Japrisot (Jean-Baptiste Rossi) naci� en Marsella (Francia) en 1936. A los 17 a�os de edad public� su primera novela, Les mal partis. Sin dejar la literatura, se dedic� profesionalmente a la publicidad y, mas tarde, escribi� guiones cinematogr�ficos, principalmente para pel�culas polic�acas. Colabor� tambi�n con el famoso director de cine Jean Renoir y combin� estas tareas con el trabajo de traducci�n. En 1962, cuando ya era un escritor conocido, public� su primera novela polic�aca, Compartiment tueurs (El tren de la muerte), y para enmascarar un posible fracaso, la firm� con un anagrama de su nombre: S�bastien Japrisot. El �xito de esta obra, y de las que le siguieron, hizo que muy pronto la fama de Japrisot fuera mucho mayor que la de Rossi. |
1817 | QUENTIN PATRICK | ENIGMA PARA LOCOS | Patrick Quentin es el seud�nimo que emplearon
los escritores norteamericanos Richard Wilson Webb y Martha Motf Kelley
-casada con Stephen Wilson- para firmar las novelas de misterio que
crearon en colaboraci�n. M�s tarde, el nombre fue utilizado solamente por
Richard W. Webb. Finalmente, Webb se asoci� con Hugh Callingham Wheeler,
nacido en 1912 en Hampstead, Inglaterra, y establecido en Monterrey,
Massachusetts, despu�s de la Segunda Guerra Mundial; para las obras que
estos dos escritores publicaron conjuntamente, emplearon el mismo y ya
famoso seud�nimo. Los mismos autores han utilizado tambi�n los nombres de
Q. Patrick y Jonathan Slagge para firmar algunas de sus novelas. ENIGMA PARA LOCOS En un sanatorio mental, sobre todo si es caro y exclusivo, casi todo puede entrar dentro de la normalidad. Las palabras que escuchan los enfermos, pronunciadas por unas voces que anuncian desgracias y calamidades, se explican recurriendo a la psicolog�a. En cambio, los mensajes escritos son m�s dif�cilmente justificables. Pero la aparici�n de un cuerpo s�dicamente asesinado es ya la gota que colma el vaso. Ni siquiera en un manicomio para ricos puede ser presentado como un fen�meno psicol�gico. Y la escalada de intriga y terror no ha hecho m�s que comenzar... |
1818 | AMBLER ERIC | LA M�SCARA DE DIMITRIOS | Eric Ambler naci� en Londres en 1909. Despu�s
de escribir canciones y textos para revistas teatrales, se dedic� a la
publicidad, a la vez que emprend�a su carrera como escritor de novelas de
espionaje con The Dark Frontier (1936). En 1940 se alist� como voluntario
en el ej�rcito y, al t�rmino de la guerra, trabaj� en el cine, sin
abandonar por ello la literatura. Escribi� guiones cinematogr�ficos, fue
productor para la Rank Organization y, m�s tarde, combin� este trabajo con
el de guionista de televisi�n. Adem�s de sus obras personales, ha escrito
novelas de misterio en colaboraci�n con Charles Rodda, utilizando el
seud�nimo conjunto de Elliot Reed. LA MASCARA DE DIMITRIOS El deposito de cad�veres era un cobertizo de planchas met�licas que, bajo el despiadado sol turco, m�s que morgue parec�a un horno. All� se coc�a el cuerpo de Dimitrios, el ratero a quien nadie recordaba, el asesino que nunca hab�a tenido problemas con la justicia, el caballero sin antecedentes penales. La reconstrucci�n de esta misteriosa carrera se convierte en un trabajo demasiado peligroso para un escritor metido a detective, que pronto se encuentra con una Luger clavada en la espalda. |
1819 | MILLAR MARGARET | M�S ALL� HAY MONSTRUOS | Margaret Sturm (Margaret Millar) naci� en Canad�, en 1915. En su juventud se interes� por la m�sica y efectu� estudios de piano. M�s tarde, en la universidad de Toronto, se licenci� en literatura cl�sica. En 1938 se cas� con Kenneth Millar, un joven norteamericano tambi�n interesado por la literatura. En 1941 el matrimonio pas� a residir en California y ambos iniciaron su carrera de escritores. Margaret firm� desde el principio sus obras con su apellido de casada, en tanto que Kenneth pronto populariz� su seud�nimo de Ross Macdonald. En 1956 Margaret Millar recibi� el premio Edgar Allan Poe, otorgado por los Mistery Writers of America, por su obra La bestia a la vista, y en 1957 fue elegida presidenta de esta asociaci�n de escritores. Desde su residencia en Santa B�rbara (California) ha proseguido incesantemente su labor literaria hasta la actualidad. |
1820 | SOUVESTRE PIERRE & ALLAIN MARCEL | JUVE CONTRA FANTOMAS | Marcel Allain (1885-1969) se dedic� desde muy
joven al periodismo. Public� en colaboraci�n con Pierre Souvestre un
follet�n, Rour, y una novela, El horno lo cual hizo que el editor Fayard
les encargara una serie de cinco novelas fant�sticas sobre un tema �nico.
El tema fue el genio del mal, Fantomas, y el primero de los t�tulos sali�
de la imprenta en 1911. Hasta 1914, a�o de la muerte de Souvestre, los
autores publicaron 32 novelas de este personaje, que fue
extraordinariamente celebrado por los surrealistas. Se ha dicho que Allain
era quien escrib�a por entero las novelas que firmaba junto con Souvestre;
sin embargo, el propio Allain declaraba en una entrevista (1963), que �l y
Souvestre se echaban los cap�tulos a suerte: los pares los escrib�a uno;
los impares, el otro. Entre 1914 y 1963, Allain public�, sin contar ya con
la colaboraci�n de Souvestre, 12 aventuras de Fantomas. JUVE CONTRA FANTOMAS S�lo un hombre, Fantomas, puede demostrar tanta frialdad en el crimen, tanta maestr�a para provocar el terror, tanta genialidad en la pr�ctica de todas y cada una de las variantes del Mal y tanta capacidad para desaparecer sin dejar rastro. Y el inspector Juve, orgullo de la polic�a francesa, se convence: Fantomas no ha sido guillotinado. La cuchilla cay� sobre el cuello de un inocente. Se trata de una iniquidad m�s del genio de la maldad, que sigue en libertad y no cesa de |
1821 | SCERBANENCO GIORGIO | MUERTE EN LA ESCUELA | Giorgio Scerbanenco naci� en Kiev (Ucrania,
URSS) en 1911 y muri� en Mil�n (Italia) en 1969. Era hijo de padre ruso y
madre italiana, y contaba pocos meses de edad cuando fue trasladado a
Italia, antes a Roma, hasta los diecis�is a�os, y m�s tarde a Mil�n. Es,
por tanto, un autor italiano, pues en Italia' se educ� y en Italia se
desarroll� su producci�n literaria, en la que destaca la figura de Duca
Lamberti, investigador aficionado y doc tor en medicina, juzgado por
eutanasia. Scerbanenco obtuvo, en 1968, el Grand Prix International de
Litt�rature Polici�re. MUERTE EN LA ESCUELA La maestra, una altruista y buena se�orita de 22 a�os, rebosante de ansia redentora y vocaci�n did�ctica, muere tras ser sometida a las m�s crueles torturas y a sucesivas violaciones por los once alumnos de la escuela nocturna de un suburbio. La solidaridad frente a tas autoridades, demostrada a trav�s de una r�gida ley del silencio, sume en la perplejidad a los investigadores, que chocan con un mundo de tuberculosis, s�filis, prostituci�n y evasi�n a cualquier precio, con el submundo de la marginaci�n. Incitador, incitados, culpable, c�mplices... Duca Lamberti se afanar� por descubrirlos. Y despu�s,;qu�? |
1822 | FLEMING IAN | GOLDFINGER | Ian Fleming naci� en 1908 y muri� en 1964.
Estudi� en Eton y Sandhurst antes de trasladarse a Suiza; luego frecuent�
las universidades de Munich y Ginebra. M�s tarde se dedic� al periodismo y
fue corresponsal de la agencia Reuter y del londinense Sunday Times. Al
margen de este trabajo, colabor� con los servicios secretos brit�nicos y
escribi� doce aventuras protagonizadas por James Bond, el agente 007, que
alcanzaron la m�xima popularidad cuando el personaje y gran parte de los
sofisticados y espectaculares m�todos que emplea fueron Llevados, con gran
riqueza de medios, al cine. Ian Fleming vivi� en Jamaica los �ltimos a�os
de su vida. GOLDFINGER La chica Bond ha aparecido desnuda: -lo que no es ninguna' novedad- y totalmente pintada de oro, lo que, aparte de ser nuevo y excitante, es mortal de necesidad. SMERSH ataca de nuevo y Bond, James Bond, el agente 007, tiene que desbaratar los audaces planes de aquellos implacables enemigos y vengar a la hermosa muchacha que le ha amado. El oro de Fort Knox, el �Dedo de oro� (Goldfinger), el oro de Mosc� y el oro con el que han matado a aquel bomb�n est�n �ntimamente relacionados en un caso que s�lo Bond puede resolver. |
1823 | BORGES J.L. | SEIS PROBLEMAS PARA DON ISIDRO PARODI | El doctor Honorio Bustos Domecq naci� en la
localidad argentina de Pujato (provincia de Santa Fe), en el a�o 1893,
seg�n la biograf�a que sobre este personaje escribieron sus cread Ores:
Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. En cuanto a B. Su�rez Lynch, su
vida es menos conocida, aunque sabemos por H. Bustos que es uno de los
escribas argentinos de la clase del 19. En cualquier caso, los escritores
que utilizaron estos dos seud�nimos son de sobras conocidos: no s�lo
forman parte de lo m�s selecto de la historia de las letras en lengua
espa�ola sino que adem�s efectuaron una muy notable labor de difusi�n de
la mejor novela polic�aca en su pa�s, Argentina, y por extensi�n en todo
el mundo de habla hispana. Jorge Luis Borges naci� en Buenos aires, en
1899; Adolfo Bioy Casares tambi�n naci� en Buenos Aires, en 1914. SEIS PROBLEMAS PARA DON ISIDRO PARODI Don Isidro Parodi cumple cadena perpetua por un crimen que no cometi�. Pero como un escribiente de la comisar�a 8 le deb�a dinero, nunca ha habido forma humana de que la inocencia de don Isidro fuera reconocida. Y as�, desde su celda, a golpes de sentido com�n, resuelve brillantemente los complicados problemas criminales que le plantean curiosos personajes extraidos de la realidad argentina por las plumas de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. |
1824 | BOUCHAN JOHN | EL VIENTO EN EL P�RTICO | John Buchan primer Bar�n Tweedsmuir of Elsfield
naci� en Perth (Escocia, Gran Bret a�a) en 1875 y muri� en Canad�, cuando
ejerc�a el cargo de Gobernador General brit�nico de aquel pa�s en 1940. Se educ� en Glasgow y Oxford, ejerci�, la abogac�a y pronto se dedic� a la pol�tica y al periodismo. M�s tarde emprendi� la carrera literaria, en la que sigui� dos direcciones bien diferenciadas: por una parte, escribi� notables obras de investigaci�n hist�rica ; por otra. obras de aventuras polic�acas y de espionaje. En este sentido. Huchan esta considerado como el padre de la moderna novela de espionaje. Su labor como Gobernador Ceneral de Canad� fue muy fruct�fera: propici� el desarrollo del norte del pa�s c impuls� el desarrollo cultural del mismo. |
1825 | MILLER WADE | PASO FATAL | Wade Miller es el seud�nimo utilizado por dos
escritores norteamericanos, Robert (Bob) Wade y William (Bill) MiIler,
ambos nacidos en 1920. En su labor conjunta, Wade y Miller tambi�n
emplearon el seud�nimo Whit Masterson, nombre con el que firm� sus obras
Bob Wade tras la muerte de su compa�ero Bill Miller, ocurrida en 1961. PASO FATAL El punto fuerte de Max Thursday no es precisamente la sutileza. En su ultimo trabajo acab� con el cargador vac�o y tres tipos en la morgue. Ahora prefiere dejas el revolver en casa y no dar ese I~paso fatal que conduce a resolver los problemas a balazos. Pero el asunto se complica con demasiados incendios casuales, demasiados matones de alquiler reci�n importados, demasiados cad�veres que se cruzan en su camino.`Y Thursday acaba removiendo la basura con el ca��n de la vieja y efectiva �Enfield� calibre 38. |
1826 | MAcDONALD, ROSS | EL ASESINO SE HA VUELTO LOCO | Philip MacDonald naci� en Inglaterra en 1895.
Durante la Primera Guerra Mundial combati� en Mesopotamia, formando parte
de la caballer�a brit�nica. Su relaci�n con el mundo de las letras procede
en parte de la tradici�n familiar, pues es sobrino del poeta y novelista
escoc�s George MacDonald. despu�s de haber escrito numerosas novelas, en
1931 se traslad� a Estados Unidos y trabaj� para las productoras
cinematogr�ficas en Hollywood, donde escribi�, entre otros, el gui�n de la
pel�cula Rebeca. Adem�s de su nombre verdadero, ha utilizado los
seud�nimos de Mart�n Porlock, Oliver Fleming y Anthony Lawless. EL ASESINO SE HA VUELTO LOCO Los pac�ficos habitantes de Holmdale acaban de tomar la decisi�n, largamente discutida y sopesada, de eliminar el calificativo de Ciudad jard�n, que acompa�aba al nombre de su id�lico pueblo. Este hab�a sido el mayor problema con que se hab�a enfrentado Holrndale desde su fundaci�n. Y de pronto entra en acci�n El Carnicero; un misterioso asesino que elige a sus v�ctimas entre los j�venes y felices ciudadanos del fantomatico �jard�n que los acuchilla en lugares transitados y que se permite el lujo de anunciar sus golpes a la polic�a. La pesadilla y la burla son las constantes del Carnicero, la paciencia y la l�gica, las armas del investigador. |
1827 | LEBLANC MAURICE | EL TRIANGULO DE ORO | Maurice Leblanc naci� en Rouen en 1894 y muri�,
en Perpignan en 1941. Descendiente de una familia de ricos navieros de
Rouen -la ciudad que es punto de trasbordo entre el importante tr�fico
fluvial del Sena y el tr�fico mar�timo-, pronto se convirti� en
librepensador y, m�s tarde, mostr� claras tendencias hacia el anarquismo.
Maurice Leblanc se hab�a dedicado preferentemente al periodismo hasta que,
en 1903 y accediendo a la petici�n del editor Pierre Lafitte, public� El
arresto de Arsenia Lupin, primera aventura de un personaje que continuar�a
sus andanzas hasta 1939 y que marc� un hito en la historia de la novela
policial. Lupin, Iuicido, omnipotente, caballeroso y totalmente desde�oso
con las normas y leyes de su sociedad, es el fiel reflejo del anarquismo
se�orial de su creador, a quien super� ampliamente en fama y �xitos. EL TRIANGULO DE ORO Todas las investigaciones chocan con el misterio del tri�ngulo de oro, un misterioso tri�ngulo que esconde una fabulosa fortuna. En torno a ella se ama apasionadamente, se fraguan conspiraciones, se cometen cr�menes, se viven horas de angustia y terror y se llega al m�s absoluto desconcierto. Pero la audacia y la implacable l�gica del gran Arsenio Lupin logran invertir la situaci�n triunfa la honradez, si; pero Lupin es sobre todo un aventurero que aprovecha la ocasi�n para no marcharse de vac�o. |
1828 | MANCHETTE JEAN-PATRICK | UN MONT�N DE HUESOS | Jean-Patrick Manchette es un joven escritor franc�s que salta a la fama al calor de la atm�sfera reinante en su pa�s, tras las convulsiones revolucionarias de 1968. Se inicia en la literatura a trav�s de obras por encargo; sin embargo, de su colaboraci�n con el cineasta J. P. Bastid surgi� la idea de escribir un polar (nombre con que se conoce en Francia a un tipo de novela que mezcla lo polic�aco y lo popular). Al mismo tiempo que Llevaba adelante este proyecto, Manchette, en solitario, desarroll� la idea de novelar de forma dura el escandaloso caso Ben Barka. Nace as� El asunto N'Gustro, el primer polar de Manchette, que significar�a el primer pelda�o hacia la fama, cimentada en un tipo de narraci�n cruda e ideol�gicamente muy pr�xima a la atm�sfera de desenga�o de una �poca de crisis. |
1829 | VAN DINE S.S. | EL CASO KENNEL | Willard Huntington Wright naci� en 1888 y muri�
en 1933. Era un apreciado fil�sofo que, a causa de una larga enfermedad,
tuvo que guardar cama durante tres a�os. La lectura de novelas polic�acas,
el obligado reposo y su organizada mente le llevaron a probar suerte en el
g�nero. Adopt� el seud�nimo de S. S. Van Dine, cre� al detective Philo Vance y enunci� veinte reglas para la novela polic�aca que fueron de obligado cumplimiento durante muchos a�os. Sus novelas son verdaderas ecuaciones matem�ticas, en las que el lector posee realmente todos los elementos necesarios para resolver los enigmas planteados, lo cual, por otra parte, es una de sus reglas de oro. |
1830 | MORRELL DAVID | PRIMERA SANGRE | David Morrell naci� en Ontario (Canad�), donde,
con motivo de la Segunda Guerra Mundial, estaba destinado su padre,
oficial de las Fuerzas a�reas brit�nicas (RAF). En Canad� efectu� sus
primeros estudios y, m�s tarde, se traslad� a Estados Unidos. Sigui� la
carrera universitaria y se gradu� en la Pennsylvania State University. En
la actualidad se dedica a la docencia y a la literatura. PRIMERA SANGRE Rambo es un veterano de la guerra de Vietnam, reci�n repatriado. Teasle es un veterano de la guerra de Corea, convertido en jefe de polic�a de una peque�a ciudad del Medio Oeste norteamericano. Ambos han combatido en guerras sucias, pero uno ha regresado como vencedor, y el otro, como vencido. La aparici�n del barbudo y errante Rambo en la ciudad de Teasle rompe una imagen de pulcritud fuerza que los satisfechos votantes no quieren ver empa�ada, aunque para conservarla hayan de recurrir a la m�s brutal caza del hombre. |
1831 | FEARING KENNETH | EL GRAN RELOJ | |
1832 | SALGARI EMILIO | EL TESORO DE LOS INCAS | |
1833 | ANONIMO | EL LAZARILLO DE TORMES | |
1834 | DEFOE DANIEL | ROBINSON CRUSOE | |
1835 | SCOTT WALTER | IVANHOE | |
1836 | STEVENSON R. L. | LA ISLA DEL TESORO | |
1837 | SIENKIEWCZ ENRIQUE | QUO VADIS? | |
1838 | DICKENS CHARLES | DAVID COPPERFIELD | |
1839 | SALGARI EMILIO | SANDOKAN | |
1840 | VERNE, JULIO | MIGUEL STROGOFF | |
1841 | VERNE, JULIO | CINCO SEMANAS EN GLOBO | |
1842 | AN�NIMO | LA CONQUISTA DEL OESTE | |
1843 | D'ISARD MARCEL | LAS MARAVILLAS DEL MUNDO SUBMARINO | |
1844 | MILL H.J. | AVENTURAS DE UN SUBMARINO AT�MICO | |
1845 | DOOLEY ELLIOT | LA CONQUISTA DEL ESPACIO | |
1846 | SCHILLER | GUILLERMO TELL | |
1847 | SWIFT JONATHAN | VIAJES DE GULLIVER | |
1848 | TASSO TORCUATO | LA JERUSAL N LIBERTADA | |
1849 | TWAIN MARK | LAS AVENTURAS DE TOM SAWYER | |
1850 | CHARRISON CH. | AVENTURAS DE DICK TURP N | |
1851 | VERNE, JULIO | VEINTE MIL LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO | |
1852 | D'ISARD MARCEL | OTRA VEZ ROB N DE LOS BOSQUES | |
1853 | LACIER JOS�EPH | ALEJANDRO MAGNO | |
1854 | CERVANTES MIGUEL DE | DON QUIJOTE DE LA MANCHA | |
1855 | SALGARI EMILIO | EL BOSQUE MALDITO | |
1856 | D AZ MART�N | MACROS DE WORDPERFECT 6 PARA DOS Y WINDOWS | |
1857 | ESNAULT GASTON | DICTINNAIRE HISTORIQUE DES ARGOTS Fran��is | |
1858 | C�SAR JULIO | LA GUERRA DE LAS GALIAS | |
1859 | C�SAR JULIO | LA GUERRA CIVIL (+) | |
1860 | CONRAD JOS�EPH | TIF�N | |
1861 | LONDON JACK | LOS PIRATAS DE SAN FRANCISCO | |
1862 | CUSA NICOL S DE | LA DOCTA IGNORANCIA | |
1863 | SARTRE JEAN-PAUL | EL EXISTENCIALISMO ES UN HUMANISMO | |
1864 | JAMES WILLIAM | PRAGMATISMO | |
1865 | HUME DAVID | TRATADO DE LA NATURALEZA HUMANA I | |
1866 | HUME DAVID | TRATADO DE LA NATURALEZA HUMANA II | |
1867 | SPENCER HERBERT | EL INDIVIDUO CONTRA EL ESTADO | |
1868 | PROUDHON PIERRE-JOS�EPH | QU ES LA PROPIEDAD? | |
1869 | BAC�N FRANCIS | NOVUM ORGANUM | |
1870 | PLAT�N - ARIST�FANES | S�CRATES (+) | |
1871 | FEUERBACH | TESIS PROVISIONALES PARA LA REFORMA DE LA FILOSOF�A | |
1872 | MARX | MISERIA DE LA FILOSOF�A | |
1873 | SAINT-SIM�N | CATECISMO POL TICO DE LOS INDUSTRIALES | |
1874 | ESCOTO JUAN | DIVISI�N DE LA NATURALEZA | |
1875 | KIERKEGAARD | EL CONCEPTO DE LA ANGUSTIA | |
1876 | VICO GIAMBATTISTA | CIENCIA NUEVA I | |
1877 | VICO GIAMBATTISTA | CIENCIA NUEVA II | |
1878 | HUME DAVID | ENSAYOS POL TICOS | |
1879 | ERASMO | EDUCACI�N DEL PR NCIPE CRISTIANO (+) | |
1880 | LUTERO | LA CAUTIVIDAD BABIL�NICA DE LA IGLESIA (+) | |
1881 | SAN AGUST N | LA CIUDAD DE DIOS | |
1882 | GANDHI (VARIOS) | DEFENSA ARMADA O DEFENSA POPULAR NO-VIOLENTA? | |
1883 | LUXEMBURGO ROSA | LA ACUMULACI�N DEL CAPITAL I | |
1884 | LUXEMBURGO ROSA | LA ACUMULACI�N DEL CAPITAL II | |
1885 | SPINOZA BARUCH | TRATADO TEOL�GICO-POL TICO | |
1886 | HIGGINS CLARK MARY | UN EXTRA�O ACECHA | |
1887 | TARANTINO QUENTIN | PULP FICTION | |
1888 | CAMUS ALBERT | EL VERANO | Narrador, dramaturgo, fil�sofo, periodista, la figura de ALBERT CAMUS (1913-1960), premio Nobel de Literatura en 1951, no ha hecho m�s que agigantarse con el paso del tiempo, hasta el punto de constituirse en una de las de m�s tala intelectual del siglo XX. Escritos en casi su totalidad despu�s de la Segunda Guerra Mundial y reveladores de la voluntad de sobreponerse a esta cat�strofe, los textos reunidos en El verano. impregnados de la sensibilidad y la consistencia de su autor constituyen un retorno de �ste a sus ra�ces mediterr�neas, a la luz, al mar u a la tierra, y son, a la vez, un medio inmejorable para aproximarse a las vetas profundas que alimentan toda su obra. |
1889 | VERNE, JULIO | AYER Y MA�ANA | |
1890 | FROMM ERICH | EL MIEDO A LA LIBERTAD | |
1891 | HUXLEY JULI�N | DARWIN | Charles Darwin (1809-1882) El naturalista brit�nico Charles Darwin, creador de la teor�a cient�fica de la evoluci�n de las especies, naci� en Shrewsbury en 1809. Tras un intento fallido de estudiar medicina en la Universidad de Edimburgo, en 1828 pas� a Cambridge donde asisti� a cursos sobre muy diversas materias, desde teolog�a y lenguas cl�sicas, hasta geolog�a, entomolog�a y bot�nica. Entre 1831 y 1836 particip� como naturalista en la famosa expedici�n que realiz� el Beagle por Am�rica del Sur y las islas del Pac�fico. Este viaje, del que en 1839 public� una detallada relaci�n, fue decisivo en su vida, ya que le permiti� realizar m�ltiples observaciones de animales y plantas y acumular una abundante informaci�n a partir de la cual comenz� a desarrollar sus teor�as sobre la transmutaci�n de las especies. Tras 23 a�os de maduraci�n, Darwin public� en 1859 su principal obra, el origen de las especies, en la que explica la aparici�n de nuevas especies y la desaparici�n de las preexistentes como consecuencia de h selecci�n natural. Sus ideas provocaron tanto entusiasmo como pol�mica, especialmente cuando ampli� los principios evolutivos a la especie humana, pero acabaron imponi�ndose como uno de los m�s importantes hallazgos de su tiempo. Darwin complet� y matiz� sus tesis en publicaciones sucesivas hasta su muerte, ocurrida en 1882. |
1892 | PRADO JUAN MANUEL (Dir.) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A (T-I) | L1892.NDX ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A I �NDICE. La crisis econ�mica. Enrique Fuentes Quintana 1 El desempleo, un grave problema mundial. Eduardo Merigo 21 El desempleo: sus factores; pol�ticas contra el paro. Eduardo Merig� 41 La inflaci�n, qu� es, qu� la causa, c�mo se mide. Jos� Diego Teijeiro 61 La inflaci�n: causas, efectos, remedios. Jos� Diego Teijeiro 81 El estacamiento econ�mico de los pa�ses avanzados. Juergen B. Donges 101 El petr�leo y la crisis energ�tica. Roberto Centeno 121 Los problemas de las balanzas de pagos. Francisco granell 141 El estado como problema econ�mico. Jose Luis Oller 161 Los desaf�os del futuro. Ram�n Tamames 181 Las crisis financieras internacionales. Alfonso Carbajo 201 Subdesarrollo y crisis. Gumernsindo Ruiz 221 El reparto de la tarta: distribuci�n y pobreza. Cesar Albi�ana 241 �Qu� es lo que est� en crisis?. Eduardo Punset 261 Ya no sirven las pol�ticas de antes... en parte. Luis G�mir 281 |
1893 | PRADO JUAN MANUEL (Dir.) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A (T-II) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A II �NDICE. Actividad econ�mica en su conjunto. Fernando de la Puente 1 La riqueza o patrimonio. Antonio Argando�a 21 C�mo administrar el patrimonio. Harald Burmeister 41 La financiaci�n de la econom�a: fuentes y medios. Miguel Pellicer Trull�n 61 La financiaci�n de la econom�a: los mercados financieros. Miguel Pellicer Trull�n 81 El dinero: �por qu�?. Federico Segura Roda 101 El dinero: �c�mo se crea?. Federico Segura Roda 121 Y el dinero, �para qu�?. J. Garc�a Solanes y A. Lorca Corrons 141 La pol�tica monetaria. Javier Irastorza Revuelta 161 Tipos de inter�s. Juan Urrutia 181 La estructura de los tipos de inter�s. Juan Urrutia 201 Mercados de divisas. Francisco Cabrillo 221 Mercados financieros internacionales (I). Harald Burmeister 241 Mercados financieros internacionales (II). Harald Burmeister 261 La bolsa. M� Angeles Vallv�-Ribera 281 |
1894 | PRADO JUAN MANUEL (Dir.) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A (T-III) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A III LA ECONOM�A REAL. �NDICE. El producto, la renta y el gasto nacionales. Eugenio Aguil� 1 Consumo y ahorro. Jos� Antonio Garc�a Dur�n-de Lara 21 La inversi�n. Juan Tugores 41 El gasto p�blico. Ricardo Calle Saiz 61 Los ingresos p�blicos I. Eugenio Gald�n 81 Los ingresos p�blicos II. Eugenio Gald�n 101 Presupuesto y d�ficit p�blico. Braulio Meden 121 Econom�a irregular. M� Carmen V�zquez 141 Econom�a de oferta. Joaqu�n Trigo 161 El problema de la inflaci�n con paro. Andr�s Fern�ndez 181 Pol�ticas de rentas. Juan Ram�n Cuadrado 201 Producci�n, productividad y empleo. Jes�s Albarrac�n 221 La previsi�n econ�mica. Francisco Moch�n 241 Problemas macroecon�micos de los pa�ses socialistas. C.R. Palacios 261 Fluctuaciones econ�micas. Juan Hortal� 281 |
1895 | PRADO JUAN MANUEL (Dir.) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A (T-IV) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A IV LA ECONOM�A INTERNACIONAL. �NDICE. La balanza de pagos. Antonio Argando�as 1 Comercio internacional I. Francisco Caballero 21 Comercio internacional II. Francisco Caballero 41 Transferencias de mano de obra y tecnolog�a. Rafael Pampill�n 61 El turismo y el fomento a la exportaci�n. Enrique Torres 81 Las empresas multinacionales. Jaime Requejo 101 Librecambio y protecci�n. Jaime Requejo 121 Organismos econ�micos internacionales. M� Josefa Molina 141 Integraci�n econ�mica. M� Josefa Molina 161 Mercado Com�n Europeo I. Victor Pou 181 Mercado Com�n Europeo II. Victor Pou 201 Ciudad y urbanismo. Manuel Ferrer 221 La regi�n y los problemas regionales. Juan R. Cuadrado 241 El hombre, la econom�a y el espacio. Andr�s J. Precedo 261 Geograf�a, pol�tica y econom�a: conflicto y cooperaci�n. Rafael Martinez 281 |
1896 | PRADO JUAN MANUEL (Dir.) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A (T-V) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A V MICROECONOM�A. �NDICE. Las decisiones econ�micas. Juan Fern�ndez de Castro 1 Hombre, sociedad y sistemas econ�micos. Antonio Mendui�a Sagrado 21 Las decisiones de los consumidores (I). Josep Piqu� 41 Las decisiones de los consumidores (II). Josep Piqu� 61 Las decisiones de los consumidores (III). Josep Piqu� 81 Los factores productivos. Feliciano Hern�ndez Iglesias 101 La producci�n (I). M� Jos� Lorenzo Segovia 121 La producci�n (II). M� Jos� Lorenzo Segovia 141 Los costes. Antonio Argando�a R�miz 161 La funci�n de la empresa. Carlos Oca�a P�rez de Tudela 181 Formas de empresa. Alberto Lafuente F�lez 201 La empresa socialista. Joaquim Verg�s i Jaime 221 El comportamiento econ�mico de la empresa. C Oca�a P�rez de Tudela y T. Santero 241 Tama�o y crecimiento de la empresa. Vicenta Salas Fum�s 261 La demanda de factores productivos. Francisco P�rez Pareja 281 |
1897 | PRADO JUAN MANUEL (Dir.) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A (T-VI) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A VI. LA EMPRESA. �NDICE. Mercados. Antonio Mendui�a Sagrado 1 La competencia. Jes�s Fresno Lozano 21 Mercado no competitivos (I). �ngel Ort� Lahoz 41 Mercado no competitivos (II). �ngel Ort� Lahoz 61 Mercado no competitivos (III). �ngel Ort� Lahoz 81 Las pol�ticas microecon�micas. Armando Villamil Serrano 101 Mercados futuros: especulaci�n y cobertura. Alfonso Chiner Furquet 121 Interpedencia y equilibrio general. Ferran Sancho 141 Los fallos del mercado (I). � Carmen Gallastegui Zulaica 161 Los fallos del mercado (II). � Carmen Gallastegui Zulaica 181 Teor�a de la regulaci�n Juan Fern�ndez de Castro 201 Los recursos naturales. J. Manuel de la Torre y de Miguel 221 La remuneraci�n de los factores (I). Feliciano Hern�ndez Iglesias 241 La remuneraci�n de los factores (II). Feliciano Hern�ndez Iglesias 261 La cuantificaci�n en econom�a. Manuel Art�s Ortuno 281 |
1898 | PRADO JUAN MANUEL (Dir.) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A (T-VII) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A VII. LOS SECTORES ECON�MICOS. �NDICE. Los sectores de la actividad econ�mica. J. Antonio Grac�a- Dur�n de Lara 1 Miner�a, pesca y silvicultura. M� Carmen Gallastegui Zulaica 21 Agricultura y agroindustria. Juan Farr�n Nadal 41 La industria. Carles Camps Garc�a 61 Vivienda. Antonio Santillana del Barrio 81 Comercio. Vicente Font Pascual 101 Econom�a del transporte. Josep Ram�n Vilagut 121 Servicios financieros. Miguel Tauler Romero 141 Econom�a de la salud. A. Mendui�a Sagrado y J.J. Artells i Herrero 161 Educaci�n. Juan R. Quint�s Seoane 181 El seguro privado. Eugenio Prieto P�rez 201 Econom�a de la defensa. �ngel Vi�as 221 Servicios de utlidad p�blica. M� Carmen Pag�s Bertr�n 241 La Seguridad Social. Jose Luis Oller Ari�o 261 Instituciones Privadas sin fin de lucro. Juan Rovira Forns 281 |
1899 | PRADO JUAN MANUEL (Dir.) | ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A (T-VIII) | L1899.NDX ENCICLOPEDIA PR�CTICA DE ECONOM�A VIII. ECONOM�A, SOCIEDAD Y HOMBRE. �NDICE. Econom�a y derecho. Juan Fern�ndez de Castro 1 Econom�a y cultura. Rafael Rubio de Urqu�a 21 Econom�a y pol�tica. J. Francisco Casona y A. Mendui�a Sagrado 41 Planificaci�n econ�mica. Josefa Eugenia Fern�ndez Arufe 61 Empresa p�blica. Rafael Myro S�nchez 81 Liberalismo e intervencionismo. Francisco Cabrillo 101 Capitalismo y socialismo (I). Francisco Dom�nguez del Br�o 121 Capitalismo y socialismo (II). Francisco Dom�nguez del Br�o 141 Pol�tica econ�mica. Fabi�n jEstap� Rodr�guez 161 Econom�a y poblaci�n (I). Manuel Ferrer Regales 181 Econom�a y poblaci�n (II). Manuel Ferrer Regales 201 Metodolog�a de la ciencia econ�mica. Juan Carlos Garc�a-Bermejo Ochoa 221 Breve historia de las doctrinas econ�micas. Jorge Pacual Escutia 241 La econom�a de Marx y el marxismo. Antonio Argando�a R�miz 261 ?Qu� es la econom�a?. Antonio Argando�a R�miz 281 Panorama actual de la microeconom�a (I). Eduard Berenguer Comas 301 Panorama actual de la microeconom�a (II). Eduard Berenguer Comas 321 Panorama actual de la microeconom�a (III). Eduard Berenguer Comas 341 �ndice tem�tico. 371 �ndice anal�tico. 371 |
1900 | PULIDO SAN ROM N, ANTONIO | CONOCER LAS CLAVES DE LA ECONOM�A (I) ECONOM�A Y POL TICOS - POL�TICA Y ECONOMISTAS |
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1901 | PULIDO SAN ROM N, ANTONIO | CONOCER LAS CLAVES DE LA ECONOM�A (II) LOS DATOS ECON�MICOS: SU SIGNIFICADO REAL |
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1902 | PULIDO SAN ROM N, ANTONIO | CONOCER LAS CLAVES DE LA ECONOM�A (III) COMERCIAR CON EL MUNDO: GUERRA O COLABORACI�N?. |
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1903 | PULIDO SAN ROM N, ANTONIO | CONOCER LAS CLAVES DE LA ECONOM�A (IV) EMPLEO, INFLACI�N, SECTOR P BLICO: LO POSIBLE Y LO IMPOSIBLE |
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1904 | PULIDO SAN ROM N, ANTONIO | CONOCER LAS CLAVES DE LA ECONOM�A (V) POL�TICA ECON�MICA DE GOBIERNOS Y EMPRESAS: ACTUAR O SUFRIR |